Se estrena este viernes 21 de septiembre ‘Mátalos suavemente’, la última película del director Andrew Dominik (‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’, 2007), el cual también firma el guión basándose en la novela de George V. Higgins. Gracias a la nuestros amigos de Sensacine por invitarnos al preestreno y ser tan buenos anfitriones.

Mátalos suavemente.

La historia se centra en contarnos cómo unos ladrones de poca monta deciden robar una timba de póquer clandestina de la Mafia, creyendo que las culpas recaerán en Markie (Ray Liotta), que ya lo había hecho anteriormente. Debido a este robo, la Mafia acude a Jackie Cogan (Brad Pitt), con el fin de que atrape a los culpables y puedan reabrirse las timbas de la zona.

Nos encontramos ante la enésima cinta de robo a mafiosos y la orquestada venganza de éstos, de cómo contratan a un “investigador” para que solucione el asunto. De esta forma, contemplamos dos actitudes muy distintas, la de los ladrones que arrancan la historia, siendo torpes, nerviosos y sucios; los cuales completan sus planes de forma poco ortodoxa y sin que ellos mismos se lo crean. Luego está el personaje de Pitt, todo templanza, sociopatía, entereza y destreza. Cuando ambos estilos se junten parece que van a saltar chipas… Pero no es más que una cortina de humo, contemplando una retahíla de pretenciosos planos y diálogos interminables.

Nadie puede recriminar el esfuerzo de su director de remarcar cada secuencia con su estilo, adornando cada plano; pero esto es un arma de doble filo, puesto que lo sobrecarga en exceso, queriendo crear arte con cada plano y con cada diálogo, donde su intento de imitar a Quentin Tarantino con sus diálogos absorbentes se queda en un mero intento, encontrándonos ante un sin fin de diálogos sobrecargados y banales que consiguen cansar hasta al espectador más concentrado.

Mátalos suavemente.

Nadie niega que la película posea momentos y escenas buenas, y es cierto que todos actúan de forma espléndida (incluso Ray Liotta consigue gesticular, algo que dudaba después de tanta operación de estiramiento que se ha hecho en la cara); pero, en su conjunto, carece de la fuerza suficiente como para conseguir la concentración plena del espectador; sin llegar a aportar nada nuevo o inolvidable al Cine.

Resulta irónico que las escenas de James Gandolfini (Los Soprano) con Brad Pitt sean tan poderosas como aburridas a la vez, lo primero porque nos encontramos ante dos actorazos enfrentados y dándose réplicas voraces; lo segundo, porque son los diálogos lo que fallan, no las actuaciones, contando historias el personaje de Gandolfini que llegan a aburrir y tampoco son necesarias para el hilo de la historia.

Lo más destacable del film son las actuaciones, todas muy correctas y destacables; remarcando la secuencia donde uno de los ladrones, Russell (interpretado por Ben Mendelsohn), está tan colocado que no se entera de nada de lo que está diciendo o le están preguntando.

En resumen, resulta sorprendente cómo una película que incluye la palabra “mátalos” en su título y que se centra en la caza y matanza de un grupo de delincuentes puede resultar en muchos momentos aburrida y sobrecargada.

Lo peor: La diálogos recargados y pretenciosos que hunden una cinta sin nada nuevo que aportar.

Lo mejor: Unas soberbias actuaciones de un reparto muy bien seleccionado, así como unas cuantas escenas dignas de mención… Y, ante todo, el discurso final de Pitt.

Nota: 4,5

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Mátalos suavemente