Se estrena el viernes 30 en los cines españoles, ‘El Origen de los guardianes’, la última película de animación de Dreamworks y Paramount Pictures. Para la ocasión han reunido a todos los personajes de la cultura y tradiciones populares de las distintas regiones del mundo, y los han reunido en una película de aventuras, acción y un tono más adulto, no siendo recomendable para menores de 7 años.

El Origen de los Guardianes, banner.

La cinta está basada en una serie de relatos del escritor William Joyce, en el cual se reúnen personajes tan conocidos como Papá Noel (aquí llamado Norte), el conejo de Pascua (en el film responde al nombre de Bunny), el hada de los dientes (tiene una pequeña aparición, como delegado europeo El Ratoncito Pérez) y El Coco (le llaman sombra y es el malo de la función); así como Sandman (que induce sueños felices a los niños) y Jack Escarcha, el chico protagonista que controla el frío.

Norte, Bunny, el Hada y Sandman son los eternos Guardianes elegidos por La Luna (Que no habla, menos mal, sólo proyecta luces que interpretan los otros), reunidos para detener a Sombra. Pero cuando ni todos juntos puedan detenerle, necesitarán conseguir un nuevo Guardián, siendo el elegido Jack Escarcha, cuyo mayor deseo es ser reconocido por los niños del mundo.

De esta forma arranca esta original película, con un 3D mejor que el de las últimas películas de animación estrenadas y unos efectos especiales muy conseguidos. Es de agradecer los avances que se consiguen en los gráficos por ordenador, ya no sólo en las películas, sino también en los videojuegos. Así, podemos disfrutar de unos buenos gráficos que no pierden detalle en las escenas más difíciles de acción.

Imagen de El Origen de los Guardianes.

Cabe destacar la originalidad de la propuesta, decayendo según avanza la película, con algunos momentos donde parece perder un poco el rumbo. La enésima vuelta de tuerca sobre el taller de juguetes de Papá Noel y el desfile de ayudantes de éste y del conejo de Pascua, a cada cual más esperpéntico son lo que proporciona más dosis de humor, pero lo que más descoloca de la historia.

No se trata de una película infantil al uso, diseñada para cualquier espectador, sino que tiene dosis de acción y algunos momentos no aptos para los más peques de la casa, pudiendo no entenderla o asustarse con alguna escena. Por lo tanto, está dirigida a un público entre los 7 a 16 años, pero pudiendo disfrutarla espectadores fuera de esas edades.

En resumen, Dreamworks nos presenta una original película, con una propuesta atrevida y unos buenos efectos, pero que se desinfla por un flojo guión y un final bastante predecible.

Lo peor: Acaba siendo muy irregular, con bajones destacados y subidas de adrenalina en sus momentos de acción. Es más seria y oscura de lo esperado en una cinta infantil.

Lo mejor: La originalidad de la apuesta, algunas escenas interesantes y unos efectos especiales y 3D a la altura de la propuesta.

Nota: 6

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