Tropa de Élite, cuando la realidad supera a la ficción.
Dura, con una credibilidad a prueba de bombas, y profundamente pesimista historia que nos desvela la lucha diaria de las BOPE (Batallón de Operaciones Policiales Especiales) contra las drogas, la corrupción y la delincuencia en las Favelas de Río de Janeiro, con un realismo que roza el documental.
Con una narración de inicio irregular el maravilloso guión consigue trenzar esos defectos sin sacrificar nada a cambio sumergiendo al espectador en un torbellino de violencia y muerte.
La presentación y puesta en escena de los personajes es muy destacable y digna de elogio, quizás se le pueda achacar la falta de profundidad en alguno de ellos que dan la sensación de quedar desaprovechados, sin embargo los protagonistas quedan reflejados de manera sublime, con un Wagner Moura como Capitán Nascimento soberbio.
La trama, con sus altibajos, es maravillosa, sustentada en el increible guión, con algunos momentos inolvidables, el entrenamiento de los aspirantes es uno de esos pasajes cinematográficos a la altura de ‘La Chaqueta Metálica’.
Hancock, o como crear un nuevo superhéroe para hacer caja.
Como crear un nuevo superhéroe y no morir en el intento. Este es el caso de la película Hancock, película para jóvenes más que para cinéfilos.
Este poderoso “humano” con poderes increíbles, nos recuerda en lo patán, al gran Héroe americano, gran serie de televisión que nos alegraba las tardes de verano hace ya bastante tiempo y en los momentos de posado, a los finales de la serie ‘Dark Ángel’, (Jessica Alba) y muy, muy, muy…. a lo lejos, sobre todo en las vistas de altura y en el traje ajustado negro, a nuestra añorada Batman, pero lo dicho, muy a lo lejos.
La verdad que lo único que llama la atención de la película son los nombres de los protagonistas, Will Smith y Charlize Theron. Entiendo que esta gente siempre no tengan papelones de relumbrón, pero hombre, han caído un poco bajo con esta película.
Donde se ha visto un superhéroe borracho y andrajoso ayudando a la policía a capturar malos y sobre todo una ama de casa, que siempre cocina lo mismo (unas mega albóndigas con spaghetti), con más poderes aún. Por cierto, se me plantea una duda ¿De quien es el hijo que tiene en la película Charlize Theron?, son superhéroes, inmortales y como bien recordaremos de la saga de los Highlanders ellos no pueden tener hijos, pero bueno, para eso están los guionistas.
Kung Fu Panda, a la altura de los clásicos Disney.
Gran película “infantil”, que no tiene que desmerecer en nada a los clásicos de Disney.
Directamente yo la coloco en el Top 3 de las películas de dibujos, eso si por debajo de Toy Story y El rey León.
Como no, en estas películas no sabes para quien son, para los niños o para los padres que acompañan a sus hijos para pasar la tarde. Yo estoy más por lo segundo, me explico, los niños disfrutan con los colores, los animales y con los porrazos que se dan, pero…, la verdad esta en el trasfondo de toda esa trama divertida.
Que manera más sutil han tenido sus guionistas en mostrarnos lo complicados que somos. No siempre nos creemos lo que podemos llegar a ser y que poco lanzados somos para llegar a nuestros deseos (que se pueden conseguir, como en este caso).
Comparativa con la vida real. Para todo esto, nos interpretan a todos, como un oso panda. Un animal grande y torpon, bonachón y con un gran corazón (me ha salido un pareado), pero que tiene su autoestima un poco baja. El gran maestro (casi su psicoanalista) sin creer en él, encuentra su punto fuerte para así conseguir aflorar toda su fuerza interna, física y mental (de ahí el pergamino en blanco).Los otros alumnos, nuestros compañeros, amigos o familiares que nunca ven en ti, alguien de provecho hasta que no lo consigues. Continuar leyendo este post…
El Increíble Hulk: espectáculo asegurado.
Sinceramente, nada sabía de este tal Leterrier cuando me senté en la butaca. Me proponía a ver (que más tarde sustituiría por “experimentar”) ‘El Increíble Hulk’, una nueva versión cinematográfica de uno de los conocidísimos superhéroes de Marvel.
Hulk pertenece a ese elenco de “benefactores” atormentados o de pasado oscuro, tales como Batman, Hellboy o Lobezno de los ‘XMEN’.
Y como todos sabemos, supone una de las más famosas revisiones modernas (con sus particulares matices, desde luego) del “mito” del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, o lo que es lo mismo, de la metáfora de la existencia de una “persona” y una “sombra” operantes en la psique humana.
Y es que los superhéroes, en cierto modo, podrían ser lo que los dioses en la antigüedad: arquetipos sobredimensionados de las capacidades o potenciales, que de algún modo, todos llevamos dentro, pero al igual que en la condición humana, con un lado oscuro y frágil. Pero a lo que íbamos. No sabemos con claridad a que se debe esta nueva entrega del titán verde. Es motivo de curiosidad para mí, el hecho de que ninguna fuente, ni la misma película, dejan claro si se trata de una secuela de la que en su momento dirigiera el taiwanés Ang Lee, o un nuevo remake, revisión o sencillamente una nueva visión independiente de la anterior. Ni a mí me queda claro. Y menos cuando los títulos de presentación de esta versión van acompañados de una retrospectiva sobre la historia, origen y creación de la bestia.
La Boda De Mi Novia. Agarra esas palomitas…
Algunos se preguntarán…¿por qué invertir tiempo divagando sobre una cinta de este tipo?…además, ya lleva semanas en cartelera. Cierto. Pero básicamente, mi intención es otra. Quiero resaltar las “funciones” que una producción de estas características tiene. Porque tenerlas, las tiene. Intentemos ver más allá del puro marketing.

La primera impresión es de déjà vu. Sí. Nos suena, ¿verdad?. También nos debe sonar el nombre de Julia Roberts hace unos añitos en una exitosa producción titulada “La boda de mi mejor amigo”. Bueno. Esta vez nos encontramos ante la misma historieta (esceptuando el final), pero con los papeles invertidos. Paul Weiland dirige a Patrick Dempsey (siii..lo sabeeemos, el guapito médico de Antomía de Grey) y Michelle Monaghan en esta más que predecible trama al más puro estilo cómico-romántico-hollywoodiense. Pero no nos dejemos engañar.
Está llena de clichés y estereotipos de principio a fin, y eso es innegable. Las virtudes de la presente obra salen a luz cuando cambiamos el punto de vista. Eso es; hace falta, y nunca mejor dicho, “una mirada objetiva”. A partir de ahí podemos empezar a divisar ,al menos, entretenimiento entre tanta “convencionalidad”. Frescura y simpatía son sus puntos fuertes. Cabe mencionar el fabuloso arranque argumental ligado a la presentación, aderezados con melodías de actualidad, entre ellas “Grace Kelly” del fabuloso Mika. El resto, y visto desde ese particular punto de vista, supone una notable diversión. Vale, tenemos al chico guapo y de éxito en la vida, y dentro de la vida, particularmente con las mujeres; por otro lado su amiga inseparable (y conocida por accidente), también guapa y encantadora. Ni el uno ni el otro ha intentado nunca ir más allá en la relación. Todo se tambalea cuando ella conoce a un rico escocés en un viaje de trabajo, y a la vuelta anuncia que se van a casar. En efecto, el resto es perfectamente imaginable. Pero a pesar de la previsibilidad, el guión es ágil. No deja espacio para pensar si nos gusta o no. Sencillamente nos entretiene sin más. Y la sensación es como de sentirse atrapado en las redes de no se sabe qué. Engancha. Esta película engancha, para que negarlo. Tal vez por la identificación con alguno de los protagonistas y su personalidad, o con la historia en sí misma.

No obviaremos que se trata de un producto para las “palomiteras” masas, pero no importa. Cumple su objetivo, entretener, que es para lo que “La boda de mi novia” ha sido concebida. Ni trasfondos filosóficos, ni indagaciones morales, ni grandilocuencias existenciales. Nada de eso. Cine de calle, mundano, simple y directo. Pero con una sabia y noble función: arrancar risas, parar el tiempo, y sobre todo…entretener.
Sergi Ameller Batalla
Hacia rutas salvajes o la presentación del nuevo colaborador Sergi Ameller.
Siempre es curioso ver lo que es capaz de hacer un actor cuando se sienta tras las cámaras. Sean Penn no defrauda. En su faceta de director, podemos percibir por igual ese carácter intenso, empático y a la vez emotivo al que nos tiene acostumbrados en sus interpretaciones.
Pero esta vez, algo le ha pasado, o mejor dicho, algo le pasó. Pasó cuando hace unos diez años la novela inspirada en la vida de Chris McCandless cayó en sus manos. Y no paró hasta conseguir el visto bueno y los derechos por parte de la familia del fallecido joven. El resultado es asombroso. Podemos percibir en cada fotograma a un Sean Penn enteramente conmovido e identificado con el personaje protagonista, interpretado a la perfección por el novel Emile Hirsch.
La cinta está estructura a modo de capítulos, reflejando así el proceso evolutivo del protagonista. Llena de espacios, y nunca mejor dicho, pretende ser en si misma un espacio para la reflexión personal de cada uno. Para ello, Sean Penn y su equipo desarrollan la historia en un tono bastante pausado, haciendo uso de una fotografía que a momentos raya lo hipnótico. La banda sonora no es menos. Sus marcadas influencias de Folk intimista y de autor, logran llevar al espectador directamente al corazón del protagonista y son el complemento perfecto para la comprensión de su complejo y a la vez resplandeciente mundo interior.
El Incidente y la presentación de Oscar el nuevo colaborador.
Buenas a todos los lectores, navegantes ávidos de noticias cinéfilas.
Soy nuevo en estas lides, pero espero ser lo más imparcial posible, sobre todo si algún día me toca (“CRITICAR”) alguna película española.
Para empezar, os narro la experiencia, por la cual he decidido escribir en este blog.
Estoy de baja a la espera de operarme del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha (parezco un futbolista), ojalá cobrara lo mismo que ellos, pero no. Como voy a tener unos cuantos meses de relax, pensé, por que no hacer algo nuevo. Pues a ello vamos.
A mí, siempre me hubiera gustado ser periodista deportivo y escribir sobre la pasta que ganan algunos “futbolistas”, pero no pudo ser. Y aquí estoy, con mi segundo hobby el cine. Hoy empezaré con la película ‘El Incidente’.
Recomiendo antes de todo, si vais a verla, no estar en un día sensible, en ninguno de los sentidos, por que se puede hacer muy dura.
IMPACTANTE. Este hombre de donde sacará tanta imaginación, para encontrar estas ideas tan, tan… (no se como definirlo), quizás, ilusionistas.
La trama empieza muy rápido, directamente en los primeros 5 minutos (al grano), para que así no te lo pienses y ya no vayas ni a por palomitas. No sabes el que, ni el por que, que es lo bueno en este tipo de películas, eso si, siempre dejando resquicios a los espabilados de los espectadores para que empiecen a maquinar.
An American Crime. Tour-de-force demencial, Page-Keener.
La primera vez que ví a Ellen Page lo tuve claro, iba a ser una gran actriz, y lo que en ‘Hard candy’ parecía una promesa en ‘Juno’ se convirtío en una realidad, la chica que prometía dejó de hacerlo para ser hoy en día una gran actriz capaz de desempeñar el más intrincado de los papeles. Y este tour-de-force que protagoniza junto a Catherine Keener es encomiable, la endiablada maldad de la mayor contrasta con la bondad infantil de la más joven, dejando claro que la aparición de cada una de ellas es lo mejor de la película.
La cinta es terrorificamente dura y más si conoces que está basado, fidedignamente, en hechos reales y en pocos minutos sientes que la casa donde las dos hermanas se ven obligadas a vivir se convierte en la casa del diablo y la protectora ama de casa en el icono de la maldad capaz de torturar sin piedad a la joven Silvia y hacer participes a sus hijos y al resto de los vecinos.
La atmósfera es opresiva, extenuante, brutal. El encomiable trabajo del director, con la precisión del relojero, nos lleva a una espiral de violencia y a un viaje a lo más profundo de la fragilidad humana.
Funny Games. Perturbadora experiencia.
Bueno he regresado de visionar ‘Funny Games’ y en primer lugar dar las gracias a Warner por la invitación y esperemos que cunda el ejemplo entre las productoras y tengamos más ocasiones, los que primero hablamos de las películas, de disfrutarlas antes de que lleguen a las salas y poder contaros nuestra primera impresión.
La película la hemos disfrutado en una sala de cine para unos pocos de bloggers y prensa especializada y en V.O. cosa que se agradece y te sumerge en la cinta con bastante facilidad.
Para empezar la crítica debemos separar dos tipos de espectadores: Unos los que han visto la original de Haneke de 1997, bien recibida por la crítica y los medios especializados, y de estos a los que les ha gustado mucho y a los que no.
Los primeros pueden si quieren verla por que es un intento de copia cambiando el reparto (Según he leido y me han contado) y les volverá a gustar y los segundos ni se les ocurra por lo mismo, es un remake en el más amplio sentido de la palabra.
El otro tipo de espectadores son los que no han visto la original, como un servidor, y se presentan ante el controvertido director casi sin conocerle, a todos ellos se la recomiendo si no son muy aprensivos, tiene el estómago duro y ganas de experimentos cinematográficos. Elige tu opción por que el juego merece la pena.
El territorio de la bestia. El cocodrilo mola.
Desde muy joven, practicamente desde mi infancia, he adorado las películas con animales gigantes, enjambres de insectos, pájaros ávidos de sangre, murciélagos depredadores. Pero que pocas alegrias nos hemos llevado los amantes del buen cine con este género, si salvas ‘Tiburón’ (sin contar sus secuelas), ‘Cuando ruge la marabunta’, ‘Los pájaros’, ‘Aracnofobia’, y alguna más que me dejo en el tintero, el resto es mediocre.
Y si hablamos de cocodrilos gigantes los resultados no son más halagueños, pero tengo que admitirlo sigo viéndolas, sigo esperando grandes cosas, que casi nunca llegan y esta cinta de McLean no iba a ser menos, no es una obra de arte pero me devuelve algo de optimismo, tiene chispa y genio y eso ya es mucho.
La presentación es genial, Pete (Michael Vartan) es un periodista americano que hace un reportaje sobre la industria turística en el norte de Australia. Allí se unirá a un grupo de excursionistas y a su hermosa guía, Kate (Radha Mitchell), para realizar un crucero por un río que atraviesa un parque natural australiano. Todo transcurre con normalidad hasta que, de repente, el barco es sacudido por un descomunal cocodrilo salvaje y se encalla en un islote. Cuando cae la noche, el grupo se convierte en una presa fácil para la bestia, y comienza una feroz lucha por la supervivencia en uno de los lugares más inhóspitos del mundo.










