El cambio también incluye un “estándar HDMI capaz de transmitir imágenes en 3D” aunque afortunadamente, no será necesario otro estándar de hardware, no habrá HDMI 1.4 de momento. La idea principal que hay tras esta iniciativa es evitar una improductiva guerra de normas y también evitar un conflicto de patentes relacionadas con las normas de imágenes en 3D (es decir, evitar que un monopolio domine el mercado).
Las buenas noticias son que la propuesta deja claro que todas las tecnologías presentadas utilizan tecnología estándar, por lo que no será necesario comprar un nuevo televisor o un nuevo reproductor.
