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Mapa de los sonidos de Tokio no gustó en Cannes

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Con el lastre de ser la última película en competición, ‘Mapa de los sonidos de Tokio’, de la directora catalana Isabel Coixet, recibió hoy una gélida acogida en Cannes, donde tampoco ‘Visage’, la película rodada en París por el taiwanés Tsai Ming-liang, convenció ni a público ni a crítica. En ‘Mapa de los sonidos de Tokio’, los amantes protagonistas reconocen, llegado un punto de la película, que tienen la sensación de que se conocieron demasiado tarde, y algo así le sucedió a la directora con la prensa especializada de Cannes, que dedicó pocos elogios a su nuevo título.

‘Mapa de los sonidos de Tokio’, protagonizada por Sergi Lopez y Rinko Kikuchi, es la traslación cinematográfica de la fascinación de la directora de ‘Cosas que nunca te dije’ (1995) por el mundo nipón, donde, no como en Cannes, reconoció sentirse como en casa, ‘Junto con Cataluña es el único lugar del mundo donde en la cena se habla de la próxima cena’, bromeó la directora la única en competición que acude por primera vez al festival en referencia a la importancia de la gastronomía en ambos sitios.

Con estas dos películas, el concurso de la 62 edición del festival de cine de Cannes queda visto para sentencia y, mañana por la tarde, el jurado presidido por Isabelle Huppert desvelará su veredicto en la ceremonia de clausura del certamen.

Acerca de Rafael Calderón

Crítico de cine, Director y Redactor jefe en Cineralia. Admito que soy un enamorado del séptimo arte que no duda en recordar que como dijo aquel, "Nadie es perfecto"

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Un comentario

  1. La historia de la pescatera asesina de Coixet es una desangelada combinación entre ‘El Imperio de los Sentidos’ y ‘Lost in Translation’. Peor que la primera porque el ‘amour fou’ entre Sergi López y Rinko Kikuchi es inverosímil (y de hecho me temo que los actores son los primeros que no se lo creen). Peor que la segunda porque intenta aprehender una sutileza, una emoción que tiene la peli de Sofía Coppola y ésta no (basta comparar el karaoke de Bill Murray con el de Sergi López). Los puntos mejores: el honesto esfuerzo de la directora por profundizar en la interrelación de culturas distintas, algo que la Coppola sólo toca tangencialmente; y la exhaustividad de las localizaciones, que documentan Tokyo con gran encanto.

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