miércoles , octubre 17 2018
Home / Críticas de cine / Crítica de Al filo del mañana. Tom Cruise contra el bucle

Crítica de Al filo del mañana. Tom Cruise contra el bucle

Va siendo hora de considerar a Tom Cruise como un género en sí mismo. Es uno de los pocos actores de hoy en día (junto a otros como George Clooney, Ryan Gosling, Seth Rogen, Clint Eastwood o Johnny Depp, por citar algunos) que llevan asociado un personaje tipo que se va consolidando película a película. Como pasaba en la etapa dorada del cine clásico, estos actores tienen una influencia muy importe en sus películas porque, aparte de ser ellos los que polarizan el protagonismo –aunque por casting tengan un papel secundario–, el carácter que acaban teniendo las obras viene dado en gran medida por la personalidad que le insuflan estos actores capaces de hacerlas funcionar sólo con su presencia.

al-filo-de-la-mañana-poster

Resulta difícil imaginar en éxito de Piratas del Caribe sin Jack Sparrow (que inicialmente iba a ser un secundario sin recorrido), un Gran Torino sin Clint Eastwood o la saga de Misión: Imposible, con cuatro películas tan diferentes, sobreviviendo sin Tom Cruise. Así mismo, la presencia del actor neoyorquino ha sido fundamental para dar caché a sus tres últimos trabajos (Jack Reacher, Oblivion y Al filo del mañana), blockbusters con directores y guiones de perfil medio en los que Cruise tira del carro gracias al carisma que derrocha en pantalla y a la explotación imperativa de su personaje tipo: el héroe mundano, sufrido, con pose arrogante, hablar irónico, sonrisa simpaticona y carácter paternalista.

Justamente el primer gran acierto que hay en Al filo del mañana, de entre los muchos que tiene, es el modo en como desmonta y reconstruye el paradigma de Tom Cruise como personaje cinematográfico, algo que todavía hace más indispensable su presencia como protagonista del film. Aprovechando la premisa de la repetición sistemática del día (exactamente igual que en Atrapado en el tiempo –Harold Ramis, 1993–), una de las tramas subyacentes es la de Cage (Tom Cruise) siendo forjado como el héroe que debe salvar la humanidad.al-filo-de-la-mañana-tom-cruise

Esta parte del entrenamiento que se aleja un poco del leitmotiv principal (la guerra contra los alienígenas) es la que hace que la película sea asombrosamente divertida, puesto que vemos a un Tom Cruise riéndose de sí mismo sin alejarse de su papel (a diferencia de Tropic Thunder), hasta el punto que Al filo del mañana parte de la ciencia-ficción pero gira y brilla mucho más en el terreno de la comedia, en una deriva que recuerda mucho a la de Mentiras Arriesgadas (James Cameron, 1994). Y resulta sorprendente porque Doug Liman ya había hecho su intentona en la mescolanza de acción y comedia con la fallida Sr. y Sra. Smith, demostrando que es un director mucho más avezado al thriller serio, como demuestran las excelentes El caso Bourne o Caza a la espía.

Sin embargo se nota mucho la química que Christopher McQuairre, uno de los tres guionistas acreditados de la película, tiene con Tom Cruise. McQuarrie ya le había escrito papeles protagonistas en Misión: Imposible, Valkiria y en la infravalorada Jack Reacher, donde además le dirigió (por algún motivo ha sido él el elegido para tomar las riendas de Misión: Imposible 5). En definitiva, su experiencia para manejar a Tom Cruise seguramente es la clave para que Al filo del mañana exprima todo su potencial.

De todas formas no nos engañemos, este es el tipo de película que se agota en su propia premisa porque básicamente no puede ir más allá de ella y el único margen que tiene es el de jugar la carta de la repetición sin caer en la inanición e introducir pequeñas variaciones que hagan avanzar la historia. Liman consigue ambas cosas, hasta el punto de lograr que afloren gags visuales únicamente gracias al montaje o darle una vuelta de tuerca al mecanismo de la repetición para introducir pequeños giros que flexibilizan la rigidez estructural del film y permiten que la trama avance con bastante fluidez.

al-filo-de-la-mañana-emily-blunt

Siempre digo que una película debe valorarse en sus términos y, realmente, Al filo del mañana es todo lo buena que puede ser, tanto por su falta de trascendencia como por sus muchos méritos. Se trata un producto de entretenimiento apetecible e inmediato que seguramente no aguantaría más de un segundo visionado, pero que funciona de maravilla gracias a un trabajo técnico muy competente y, sobre todo, a la presencia del siempre intachable Tom Cruise, un actor que pese a sus desvaríos en la vida real no falla nunca en su trabajo. No sin motivo se ha convertido en una de las figuras más icónicas del cine norteamericano a lo largo de los últimos veinte años.

Acerca de Gerard Fossas

Mira esto

Crítica de El capitán

Si en estos momentos está en marcha el festival de San Sebastián en la pasada …

No hay comentarios

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.