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Crítica de El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos

Crítica de El Hobbit: La batalla de los cinco  ejércitos

“Queda espacio para algo más”. Estas proféticas palabras se las decía Frodo a su amigo Sam al finalizar el Retorno del Rey. Y lo mismo pueden valer para esta conclusión de las aventuras de Bilbo Bolsón en su viaje hacia el antiguo reino de Erebor.

El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos.

El viaje no concluye aquí, sencillamente porque siempre podremos volver mientras queramos a visitar ese fantástico mundo que es la Tierra Media. Le debo mucho a Tolkien, y siempre podré escribir sobre él y su obra, pero nunca habrá palabras suficientes para expresar los sentimientos que me suscita ese lugar, esos personajes tan geniales que siempre que vuelvo a verlos me sale una sonrisa.

Esta tercera y última entrega del Hobbit es una pieza sublime, mucho más cercana a lo que vimos en el Señor de los Anillos en cuanto a magnificencia y épica. Una cinta que concluye todos las tramas abiertas en las dos películas anteriores y que nos termina de introducir estupendamente en los acontecimientos de las películas posteriores que abarcan la Guerra del Anillo.

Se nota a nivel general que Peter Jackson se ha guardado varios ases en la manga para su ya acostumbrada Versión Extendida en formato doméstico. Y desde luego, muchos de los detractores de lo que ha hecho este director con el relato del Hobbit tendrán que comerse sus palabras (especialmente los que hablan sin tener ni idea del texto original, que son muchos), porque en El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos. comprobamos que todo lo acontecido está planificado al detalle y todo tiene su sentido, que ha sido siempre el de hacer del cuento del Hobbit (originalmente para niños) un buen prólogo de lo que sucederá a posteriori.

A algunos les gustará más o menos esta idea, creo que ha sido un gran acierto, y con la perspectiva ya del conjunto, de haber visualizado la trilogía al completo, suscribo que el resultado final es sencillamente espectacular.

“El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos está orientada al puro espectáculo y a la épica, con ese broche de cuarenta y cinco minutos de batalla realmente…IMPRESIONANTE”

Además de que no ha sido una tarea fácil, porque el texto del Hobbit en sí mismo está lleno de huecos y de misterios que no se resuelven, empezando por la Batalla que da nombre a El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos. Tolkien nunca contó cómo era esa masacre, sabíamos quienes caían gloriosamente en ella y poco más; también es cierto que, mal que les pese a algunos, el Nigromante tiene presencia en el libro, concretamente es Gandalf quien le cuenta a Bilbo lo que ha estado haciendo en sus constantes ausencias (Concilio Blanco formado por Galadriel, Elrond y Saruman contra el Nigromante en DolGuldur); pero digamos que hay unas cosas llamadas Apéndices en las que se cuentan estas cosillas, concretamente el número tres titulado “El Linaje de Dúrin” en el que leemos el origen de la raza Enana hasta los acontecimientos finales de El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos.

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Si acaso se puede estar en contra de la existencia del personaje de Tauriel (Evangeline Lilly), pero no lo estoy, es más, me encanta, es una chica guerrera y eso mola. Por otro lado, la inclusión de Légolas desde la Desolación de Smaug está bastante bien planteada y aquí podréis comprobar cómo. Y también en el libro vemos que en la batalla intervienen las Águilas y Beorn.

¿Qué cosas son las que se ha guardado Jackson?

Algunas de ellas yo diría que fundamentales (más escenas de Dáin, el primo de Thorin que llega de las Colinas del Hierro con su particular armada, momentazos de Beorn como un oso enfurecido arrasando con los orcos, si acaso más salvajismo por parte de Smaug en la ciudad del Lago) pero seguramente las veremos en el montaje extendido.

Claramente El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos está orientada al puro espectáculo y a la épica, con ese broche de cuarenta y cinco minutos de batalla realmente…IMPRESIONANTE, que es un enfrentamiento en varios sectores. Pero, como siempre ocurre con el mundo de Tolkien, no todas las batallas son físicas de ejército contra ejército. Aquí hay también luchas internas.

Y si hay un protagonista absoluto en la película es Thorin (Richard Armitage, que se consagra aquí como un genial actor con mucho futuro). Recordemos por un momento las palabras del viejo Bilbo al relatarnos la historia de Erebor en la primera película: “Donde prospera la enfermedad, se desencadenan los infortunios”. Y es que Thorin poco a poco se ve envuelto por ese “amor ciego y violento” que es la Codicia. Presa de la locura de su abuelo Thror, observamos cómo se vuelve contra sus amigos y contra el resto del mundo con tal de quedarse todo el oro acumulado en la Montaña. Observamos también como Balin, su mejor amigo, está roto de dolor al verle consumido por esa malicia.

Y otro que sin duda ha cambiado como ya le dijera Gandalf, es Bilbo, nuestro Hobbit. “Me acordaré de lo bueno y lo malo” le dice a Thórin en un momento de la película. Y es que tampoco puede observar cómo su amigo Thórin se corrompe por la obsesiva búsqueda de la Piedra del Arca, mientras que en el exterior de la montaña, un ejército de Orcos comandados por su enemigo mortal, Azog, se dispone a asolar las tierras del Norte para conseguir recuperar el antiguo reino de Angmar. Y es que Azog no está solo. Su comandante es Sauron, el Señor Oscuro que aun no ha recuperado su poder, pero si gana esa Batalla podría dominar el mundo mucho más fácilmente.

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Una batalla en la que luchan Elfos, Enanos, y Hombres, dirigidos por Bardo (Luke Evans) el barquero de la Ciudad del Lago que solo mira por el interés de su gente y quiere una parte del oro de Erebor para su pueblo diezmado por Smaug.

Todos estos ingredientes le ponen punto y ¿final? A una historia genial que hará las delicias de todo tipo de público, porque esto es lo que sucede con las grandes Historias, esas que están llenas de constantes peligros y de las que piensas ¿cómo va a acabar bien? Pero ya lo dijo Gandalf: “Es el Amor el que mantiene el Mal a raya”.

Y estas grandes Historias son las que llenan el Corazón, aunque seamos demasiado pequeños para entenderlas.

Os invito a seguir a Thorin y sus compañeros Una última Vez.

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2 comentarios

  1. Excelente la crítica, bien documentada, me ha despejado muchas dudas sobre la calidad de la película

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