domingo , julio 22 2018
Home / Críticas de cine / Crítica de La sal de la tierra

Crítica de La sal de la tierra

Crítica de La Sal de la Tierra

Un largometraje que como La lista de Schindler o Cinema Paradiso deberían ser asignatura obligada en los colegios.

Hace poco me dejaron un libro de Francesco Piccolo que se titula Momentos de inadvertida felicidad y hay uno de los capítulos que habla sobre una película que te gusta mucho y vas retrasando el momento de ir a verla por innumerables motivos, unas veces porque no tienes tiempo otras porque has pensado un mejor plan, la vas posponiendo hasta que ya van quedando menos salas donde poder verla y al final ya ningún cine la proyecta.

Hoy he sido agraciado con el gordo de Navidad por haber disfrutado de La sal de la tierra, un poco in extremis porque he conseguido verla en su último o de los últimos días de proyección.

La sal de la tierra es la historia del fotógrafo Sebastian Salgado que ha sacrificado parte de su vida personal por una pasión y no ha tenido el menor reparo para marcharse a los lugares en conflicto para denunciar lo que allí sucedía o para dejar de manifiesto su gran amor por la naturaleza. Una vida devota, entregada a su vocación que ha trasmitido a su familia haciéndoles participe incluso sacando lo positivo de sus ausencias. Sus facciones son de hombre tranquilo y paciente, un ser que se ha convertido en sabio y que su ambición ya forma parte de un legado que deja al mundo, al igual que los científicos buscando una vacuna por los espacios microscópicos.

Sólo con las primeras imágenes de las minas de oro en Brasil se podría resumir de alguna manera lo que al mundo le mueve. En sus fotografías está la historia de la humanidad, un análisis antropológico a través de instantáneas en blanco y negro, marcadas por un sello que el propio Sebastian se encarga de hacer único por su capacidad de captar el instante. En La sal de la tierra la voz en off del propio director Wim Wenders y de Sebastián Salgado contando cada historia bailan acompasadas como un tango.

En La sal de la tierra estamos ante una candidata destacada para llevarse el Oscar a la mejor película documental. Ya viene avalada por algunos premios entre los que destacan el premio del jurado en el Festival de San Sebastian. Su director Wim Wenders hace un trabajo digno de elogio codirigido por el propio hijo de Sebastian Salgado, Juliano Ribeiro Salgado.

Este documental es capaz de conseguir hacer al mundo ser un poquito mejores personas, nos hace dar un paseo por la historia de la humanidad y ayuda a la reflexión sobre lo afortunados que somos los que vivimos en la mal llamada sociedad de confort y del bienestar del que estamos preocupados de haber perdido. Nos saca los colores y nos da un giro de tuerca en lo más hondo.

imagen-la-sal-de-la-tierra-1-cineralia

La sal de la Tierra es una película de una gran sensibilidad, es conmovedora, triste e injusta pero a la vez está llena de esperanza, capaz de remover los cimientos hasta de las personas menos sensibles. Un metraje cuidado y estructurado que no deja de ser una consecución de instantáneas ordenadas por temáticas, que puede que no trasmitan o lleguen lo suficiente si se vieran en una exposición, lo que ocurre en este trabajo es que cada fotografía tiene una historia detrás y eso hace empatizar al espectador conmoviéndole en muchas y haciéndole sentirse culpable en otras por la pasividad e intolerancia de los que nos denominamos o autoproclamamos primer mundo.

La sal de la tierra invita a la reflexión y toca los corazones con suma precisión, un largometraje que como La lista de Schindler o Cinema Paradiso deberían ser asignatura obligada en los colegios e institutos para tocar almas.

Y me he vuelto acordar del título del libro que mencionaba al principio pero le he cambiado un matiz, este trabajo sobre la obra de Sebastian Salgado es Un momento advertido de felicidad.

Acerca de Antonio Arenas

Mira esto

Crítica de No dormirás

Crítica de No dormirás. La falta de sueño produce monstruos

Los psiquiátricos y hospitales de todo tipo, especialmente si se encuentran abandonados, se han convertido …

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.