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Especial Muertes en el Cine que nos dieron vergüenza ajena

Muertes en el cine de vergüenza ajena

Sobreactuadas, ridículas, y hasta patéticas: si vas a expirar tu último aliento no lo hagas como estos tipos.

Como si no fuera suficiente con pasar al otro barrio, tener que aguantar una muerte ridícula y seguir siendo motivo de artículos de este tipo por los tiempos de los tiempos parece ser el colmo de los colmos.

Y parece que convertirse en motivo de chiste post mortem es más fácil de lo que parece, es cuestión de elegir el momento erróneo en el lugar menos apropiado…

Ya sabemos que los mundos de la serie B y del cine de acción más cutre son fuente inagotable de situaciones ridículas, de muertes en el cine de verdadera vergüenza, pero ni siquiera los clásicos y los profesionales de más talento se libran de ciertos momentos que provocan, en el mejor de los casos, alguna que otra carcajada.

  • Marion Cotillard en “El caballero oscuro: La leyenda renace”

Poca gente duda de la maravillosa “El caballero oscuro: La leyenda renace” y de su extraordinario reparto en el que está una actriz como la copa de un pino, Marion Cotillard. La intérprete francesa aporta a su papel de Talia Al’Ghul ciertas dosis de sutileza y contención, pero su último suspiro termina convertido en un suspirito impropio de una supervillana.

  • Sofia Coppola en “El Padrino III”

La hija de Francis Ford Coppola ejercía como inesperada sustituta de una Winona Ryder seducida por Tim Burton, pero con su semejante apadrinamiento y con todo a su favor para una despedida brillante, esa manera de caer sobre la escalinata de la Ópera de Palermo es incómoda 25 años después.

Ni Al Pacino es capaz de arreglar la escena.

  • Samuel L. Jackson en “Deep Blue Sea”

Ni los actores de más carisma y experiencia se libran de un viaje al inframundo de lo más ridículo. Para confirmarlo sólo tenemos que recordar a Samuel L. Jackson en la medianamente entretenida “Deep Blue Sea”.

El hombre capaz de dar vida a Jules Winnfield y Nick Furia no merecía sufrir un fin tan cutre como este, todavía me duelen los ojos.

  • Brad Pitt en “¿Conoces a Joe Black?”

La puesta en escena y los efectos especiales también tienen su gran parte de culpa de cierta muertes en el cine de lo más cutres, la de Brad Pitt en “¿Conoces a Joe Black?” se quedó en lamentable por culpa de un monigote zarandeado y embestido por varios coches que nos hizo llorar, de vergüenza ajena claro.

  • Ronny Cox en “Robocop”

Paul Verhoeven había llenado “Robocop”, un clásico de serie B convertido en su obra maestra cyberpunk, con muertes tan dudosas como memorables, pero la muerte de Rick Jones (Ronny Cox), el megavillano de la película, y un croma más bien fallido, daban al traste con el final de la película.

Al bueno de Cox le hubieran venido bien algunas lecciones de caída libre a cargo de Alan Rickman en “La jungla de cristal”.

  • Nick Zano en “Destino final 4”

Hay muertes cinematográficas que son indignas de por sí, vamos… de juzgado de guardia. Pero el fallecimiento de Nick Zano de “Destino final 4”, mientras somos testigos de como sus vísceras son succionadas por el desagüe de una piscina, por vía anal, supera todos los límites.

  • Jackie Chan en “La serpiente a la sombra del águila”

Terminamos este especial de muertes en el cine de lo más vergonzosas con un toque de humor y una película de artes marciales protagonizada por Jackie Chan en 1978, hablamos de “La serpiente a la sombra del águila”.

Parece que recibir un puñetazo de Chan en nuestras partes nobles es, literalmente, para morirse… de risa.

 

Acerca de Rafael Calderón

Crítico de cine, Director y Redactor jefe en Cineralia. Admito que soy un enamorado del séptimo arte que no duda en recordar que como dijo aquel, "Nadie es perfecto"

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