martes , octubre 16 2018
Home / Críticas de cine / Crítica de Cincuenta sombras liberadas. Cuento de hadas bañado en porno blando

Crítica de Cincuenta sombras liberadas. Cuento de hadas bañado en porno blando

Puntuación:

Ñoña conclusión de una de las peores franquicias del siglo XXI

User Rating: 0.63 ( 2 votes)

La trilogía iniciada por Cincuenta sombras de Grey, adaptación cinematográfica de la serie de novelas de E.L. James, ha aunado dos géneros aparentemente irreconciliables: la comedia romántica y el porno blando. Su historia no se aleja demasiado de la habitual en los cuentos de hadas, aunque haya sido convenientemente actualizada. Aquí la particular Cenicienta es una dulce editora de libros, mientras que el príncipe azul se ha transformado en un millonario con afición por el sadomasoquismo y con traumas infantiles a sus espaldas.

Crítica de Cincuenta sombras liberadas

Cincuenta sombras liberadas, el aparente final de la franquicia, sigue más o menos las reglas fijadas por la primera y la segunda entrega de la saga. Aquí asistimos a una trama donde se encadenan escenas de sexo en impolutos escenarios, elementos de thriller y problemas de pareja, todo ello aliñado con un esteticismo más propio del videoclip o la publicidad.

James Foley, director que logró cierto prestigio como firmante de varios episodios de la serie de House of Cards, otorga al conjunto un tono demasiado relamido y limpio a pesar de adentrarse en un universo aparentemente turbio como el que se mueve Christian Grey, un hombre perseguido por su complejo de Edipo, su sed de prácticas sexuales fuera de lo convencional y las ansias de dominio casi total sobre su pareja, la tierna Amanda Steele. En este aspecto, la película se redime en cierto sentido de las acusaciones de machismo que le han llovido a la franquicia desde muchos sectores. A pesar del excesivo control del protagonista sobre su esposa y sus deseos de llevar la iniciativa en los particulares juegos eróticos, el filme nos muestra cómo su esposa se rebela en numerosas ocasiones ante las intenciones de su marido de convertirla en una mujer florero y mero objeto sexual.

No obstante, la película dista de ser una obra sobre el empoderamiento femenino. Simplemente se limita a mezclar elementos de diversos géneros sin triunfar en casi ninguno. El romanticismo, basado casi exclusivamente en mostrar a los dos enamorados haciéndose carantoñas y arrumacos en decorados lujosos, resulta demasiado dulzón y empalagoso. Como filme erótico, es demasiado blando y convencional, incluso más que en anteriores episodios de la serie. Los momentos claramente sadomasoquistas se han reducido casi al mínimo y las escenas de sexo están rodadas casi como si fueran vídeos musicales de los temas que les sirven de banda sonora, repleta de canciones susurrantes.

Al igual que en otros títulos de la serie, las reinterpretaciones de éxitos aparecen aquí en clave supuestamente tórrida, aunque las versiones de clásicos como I Got You (I Feel You) o Never Tear Us Apart se encuentren muy lejos de la calidad de los originales, obra del estadounidense James Brown y los australianos INXS, respectivamente. En este sentido, el de la utilización de composiciones pop en escenas eróticas, la película nunca alcanza a su más claro referente, 9 semanas y media, donde el director Adrian Lynne lograba coreografiar con bastante más carnalidad los encuentros íntimos entre los personajes de Mickey Rourke y Kim Basinger.

Por otra parte, los ingedientes de thriller solamente pueden provocar risa. La venganza que el antiguo jefe acosador de Amanda orquesta contra toda la familia de Christian Grey parece sacada de un mal episodio de una floja serie de televisión. Contribuye al despropósito la histriónica interpretación de Eric Johnson, propia de un malvado de opereta.

No menos hilarante es el drama psicológico del protagonista masculino, un egocéntrico inmaduro que se convierte en un hombre responsable por obra y gracia del matrimonio y la paternidad.

Acerca de Julio Vallejo

Mira esto

Crítica de El capitán

Si en estos momentos está en marcha el festival de San Sebastián en la pasada …

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.