Un documental sobre un nombre imprescindible de la ciencia-ficción, una atípica historia de vampiros y una particular variante del relato bíblico Jonás y la ballena en clave contemporánea fueron algunos de los platos fuertes de la séptima jornada de Sitges 2026.
Serling (Sitges Documenta)
El estadounidense Rod Serling fue el creador de La dimensión desconocida, una de las series de televisión más influyentes del género fantástico. Sterling es un perfil documental, dirigido por Jonah Tulis y producido por Leonardo DiCaprio, que se centra en la obra de este mito en la pequeña y gran pantalla apoyándose especialmente en las palabras del biografíado y de algunos amigos y familiares, además de usar imágenes de su vida cotidiana y de sus trabajos más representativos. Sin embargo, lo que resulta más interesante es el retrato de un escritor comprometido con su tiempo y con una fuerte conciencia social, presente en todas sus obras, y un hombre capaz de rechazar o abandonar trabajos si no se respetaba su visión artística e ideológica. Por otra parte, nos enseña cómo su interés por el género fue una forma de sortear la censura al abordar temas profundos con las formas de un entretenimiento aparentemente escapista.
Company (Oficial Fantàstic Competició)
El director y actor Casey Affleck muestra su interés por abordar el terror de la manera más sutil en Company. En esta ocasión nos encontramos con un inusual cinta de vampiros que se desarrolla en varias épocas y que tiene una estructura de falsa muñeca rusa, donde unas historias incluyen otras a su vez. La película parece homenajear el arte de contar historias a la manera de los viejos cuentos y la tradición oral. Es cierto que estamos ante una obra que se cuece a fuego lento, pero que acaba calando gracias a sus reflexiones sobre la soledad y el deseo de ser acompañados para hacer nuestra existencia más llevadera. Por otra parte, sorprende con un acertado giro final que acaba desbaratando en parte su forma de matrioska.
Whalefall (Sitges Collection)
Hollywood vuelve a sacar partido de la Biblia con una variante peculiar del relato Jonás y la ballena. Aquí nos encontramos a un hijo que se lanza a recuperar el cuerpo de su padre, que se ha suicidado en el mar para no soportar el cáncer terminal que padecía, y es engullido por una ballena. Sus intentos por liberarse se entremezclan con flashbacks que muestran la problemática relación con su progenitor. Melodrama y película de supervivencia se dan cita en un moderado entretenimiento dirigido por Brian Duffield, el autor de la simpática Nadie te salvará, que peca de blando y lacrimógeno. No obstante, además de la recreación del interior del mamífero marino, las interpretaciones de Josh Brolin, en el papel del padre del del padre fallecido, y Austin Abrams, como su hijo y protagonista de la particular odisea, otorgan solidez a un producto para casi todos los públicos.