
El filme de 15 minutos muestra a Monroe manteniendo sexo oral con un hombre no identificado y seguirá a buen recaudo para que no la vea el público. El comprador es un hombre de Manhattan que quiere proteger la privacidad de la actriz.
La cinta, grabada en los años 50, muestra a Marilyn vestida y la cabeza del hombre que permanece fuera de encuadre. El coleccionista asegura que el que fuera director del FBI, J. Edgar Hoover, hizo todo lo posible por probar que él era el protagonista de la película.
Según los archivos del FBI, uno de los ex maridos de la actriz, Joe DiMaggio, intentó comprar la cinta por 25.000 dólares, pero no lo logró.