
Ya cuando hace unos meses anunció el proyecto de llevar a la gran pantalla la vida del presidente de EE.UU. el propio Stone reconoció que Josh Brolin «en realidad es más guapo que Bush» pero también apuntó que le eligió porque tiene «las mismas maneras y el carisma que los americanos identifican con Bush». Eso que el director definió como «esa chulería de estrella de cine de los viejos tiempos».
Y lo cierto es que, a juzgar con la foto, deben ser «las maneras y el carisma» de lo que tire el actor en su interpretación para que el espectador no se sienta defraudado, ya que Brolin, aunque sí se da un aire, luce mucho más apuesto que el actual inquilino de la Casa Blanca. Un desajuste que es mucho más flagrante en el caso de su esposa en la ficción, y es que Elizabeth Banks mejora, y en mucho, la presencia de la actual primera dama estadounidense.