
Mancini y Kirschner no dieron demasiado detalles, pero aseguraron que tenían varias ideas que iban a hacer de este remake algo mucho más oscuro que el título original. Cabría destacar por encima de todo su intención de alterar el origen vudú de Chucky, recordad que un asesino en serie deposita su alma en un muñeco normal y corriente para escapar de la policía, por algo mucho más perturbador y cercano a los miedos infantiles.