
No valoramos la innovación y la frescura interpretativa y ese conservadurismo nos lleva impepinablemente al fracaso. Dejando en la cuneta a los Nacho Vigalondo de turno que no ven premiada su dosis de ingenio y magia.
Ahi que añadir que ‘Los Girasoles Ciegos’ está relativamente bien, las interpretaciones de Maribel Verdú y Javier Cámara más que destacables, y algún que otro actor sobresale por encima de la media, pero la historia es tan poco gratificante, tan poco justificada, que tira por la borda todo el esfuerzo por dotar a la obra de una identidad propia de la que adolece, cayendo definitivamente en el saco de la vulgaridad y confirmando la sensación de innecesaria.
La cinta se puede ver, es más con los minutos mejora, pero nunca llena, ni sacia en modo alguno la necesidad de disfrutar del cine y sobretodo de un cine que tan poco bueno nos deja, por desgracia.
Cine de cara a la galería, con envoltorio bonito, pero contenido más que mejorable.
6 sobre 10.
Rafael Calderón Luna.