El cine sigue perdiendo espectadores y salas, mientras aumentan las descargas ilegales de películas por Internet, hasta 350 millones en 2008, según estimaciones del sector, un negocio para las operadoras de ADSL. Los internautas cuestionan las cifras, la ilegalidad y las descargas de títulos españoles, que es muy poco comparado con los títulos americanos. Yo estoy convencido de que la lucha va por otros derroteros, adaptarse y competir con buenos precios, no llorar y pretender cobrar a todos por igual cánones absurdos con los que no se consigue absolutamente nada. ¿O es justo el precio de una entrada de cine, González-Sinde?.
La presidenta de la Academia de Cine, Ángeles González-Sinde, en la gala de los Goya, exhortaba a pelear contra las descargas ilegales, justo cuando se debate en Europa la regulación de la piratería, y la industria española negocia con las empresas de telecomunicaciones cómo frenar el tráfico de archivos sujetos a propiedad intelectual. ‘La gente quiere ver cine’, declaró González-Sinde. ‘Internet tiene ventajas frente a la televisión, está sustituyendo a lo que era el videoclub, y hay que enfrentarse a una reconversión industrial. Su uso exige una regulación, como cualquier otro canal de difusión o venta de productos’. ‘Pero no es el usuario el que tiene que regularse’, añade. ‘La Administración y las operadoras deben asumir la responsabilidad de ese tráfico de contenidos de música y cine. Algún sistema habrá para ver el uso que cada cliente da al ADSL, para contar las descargas culturales, y que los autores cobren por su trabajo’.
Dos mil millones de canciones, 350 millones de películas y 50 millones de videojuegos se descargaron en España en 2008, según estima la consultora GFK en un informe encargado por la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, que agrupa a sociedades de productores, distribuidores, autores y de propiedad intelectual.