
Así lo ha anunciado este lunes el presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia, en un acto en el que ha dado a conocer además que el 23 de enero se celebrará la gala de los nominados en una ciudad que aún no está decidida, aunque a la academia le gustaría que fuera Barcelona.
Buenafuente ha adelantado que pretende convertir la gala de los Goya en un show televisivo que responda al talento de fabricación de espectáculo que hay en España, y que es muy grande. Al presentador le ha parecido positivo que conduzca la gala alguien de fuera del cine, con una mirada neutral y cachonda, pues puede reirse de todos y con todos sin herir sentimientos ni despertar rencores.