Hoy llega a nuestra cartelera la película más esperada del año, ‘El Caballero Oscuro: La leyenda renace’, la producción que cierra la trilogía de Christopher Nolan sobre Batman y que supone el final de la mejor adaptación que se hizo jamás de un superhéroe. Y no solo eso, además se convierte, por derecho propio, en una de las mejores sagas cinematográficas de la historia.
Y no, no es por que la euforia me desborde (Que también), es que el director más en forma del momento no solo fue capaz de dirigir magistralmente el reinicio del héroe con ‘Batman Begins’; y de llevar la saga a la excelencia en la fascinante ‘El Caballero Oscuro’; sino que además con ‘El Caballero Oscuro: la leyenda renace’ nos desvela un final apasionante, frenético, un derroche de acción de primera magnitud al servicio de un héroe que lo merece.
Han pasado ocho años desde que Batman desapareciera en la oscuridad, convirtiéndose, en ese instante, de héroe a fugitivo. Al asumir la culpa por la muerte de D.A. Harvey Dent, el Caballero Oscuro lo sacrificó todo por lo que considera, al igual que el Comisario Gordon, un bien mayor. La mentira funciona durante un tiempo, ya que la actividad criminal de la ciudad de Gotham se ve aplacada gracias a la dura Ley Dent. Pero todo cambia con la llegada de una astuta gata ladrona, que lleva a cabo un misterioso plan. Sin embargo, ella es la punta del iceberg, es mucho más peligrosa la aparición en escena de Bane, un terrorista enmascarado cuyos despiadados planes para la ciudad hacen que Bruce regrese de su autoimpuesto exilio. Pero a pesar de volver a ponerse el traje, es posible que Batman no sea suficiente para combatir a Bane.
Para quién acuse a la película de utilizar demasiados clichés y frases forzadas, para aquellos que buscan nueces donde el ruido se convierte en un verdadero placer, decirles que no hagan caso, no se compliquen la vida, desháganse de los corsés, siéntense y disfruten, el caballero oscuro ha vuelto para devolvernos la ilusión por el cine, con un renacer imprescindible.
Sus más de dos horas y media suponen tal dosis de entretenimiento que la sensación de disfrutar de un espectáculo único, que no se repetirá en mucho tiempo, deja un ligero sabor amargo.
La majestuosidad del elaborado guion nos demuestra, una vez más, lo imprescindible de un buen libreto en toda gran película, además, la importancia del guionista cobra más fuerza en casos como este donde el equilibrio entre lo irreal y lo real es tan débil, cuando la credibilidad navega en un mar demasiado agitado.
Y si además de incluir un guion más que bueno, dotamos a la película del mejor director del momento, del perfeccionista Nolan; si para culminar el renacer del héroe agregamos al reparto, con el beneplácito de un gran presupuesto, a algunos de los mejores actores del momento, como el incombustible Christian Bale; Un malo, muy malo como Tom Hardy; Anne Hathaway, genial como Catwoman; Michael Caine; Gary Oldman; el sorprendente Joseph Gordon-Lewitt; Marion Cotillard; Morgan Freeman; Juno Temple y así hasta docena y media de figuras de primer nivel, nos encontramos con el sueño de todo cinéfilo, de todo amante del séptimo arte. Una aventura sin parangón, un cierre perdurable, un héroe que jamás podremos olvidar.
El Caballero oscura ocupa, para siempre, un lugar preferente en mi memoria y sin duda lo ocupará en las vuestras, a nada que le deis una oportunidad.
Es el héroe que Gotham merece, a veces no viene, pero todo el mundo debe recordar que ahí está.
Nota: 8,5.