En “Guerra Mundial Z” los Zombies son rápidos, sanguinarios, como una marabunta, acuden en miles de millones arrasando todo a su paso, engullendo personas, vehículos y edificios como un solo ser, todos a uno y de manera imparable, fruto de la velocidad de infección, no más de 12 segundos. Un comportamiento que en la gran pantalla supone además de una innovación en el género, una manera eficaz de aterrorizar al ávido espectador.
