Gracias a Sensacine y Eone Films en Cineralia pudimos visionar el nuevo trabajo del director Juanma Bajo Ulloa.
Tras el éxito cosechado años atrás con Airbag el director español vuelve con una nueva comedia, Rey Gitano, confiando de nuevo en la mayor parte del reparto que le hizo triunfar en su día.
Una crítica mordaz a la monarquía, a los sistemas políticos, su bienestar y a toda la burocracia que tenemos detrás, y todo esto estaría muy bien en un conjunto narrativo agudo si el director no hubiera intentado repetir por completo el producto taquillero y cinematográfico que fue Airbag. Ahora Rey Gitano, ni sorprende, ni agrada, simplemente uno se esfuerza en no recordar constantemente Airbag, es más, no lo logra porque la nueva cinta está carente del ritmo que tenía su antecesora.
Jose Mari (Karra Elejalde) y Primitivo (Manuel Manquiña) son aparentemente dos detectives en paro y con un gran fracaso profesional a sus espaldas, por ellos mismos y por la crisis actual. Un buen día aparece en sus vidas Gaje (Arturo Valls) que les involucrará en una misión de investigación real que puede cambiar el destino del país y además ellos ganarán una gran reputación y dinero. Ahora tendrán que buscar pruebas de las maneras menos habituales incluso si hay que tirar de revistas del corazón…
Los seguidores de Airbag que busquen una comedia con un sin sentido aparente, puede que estén encantados con Rey Gitano, pero aquí los gags y chascarrillos al final se te hacen tan repetitivos que todo pierde la gracia, y encima si tenemos en cuenta que el guión por momentos hace ciertas lagunas, pues el director y guionista Juanma Bajo Ulloa ha unido como quien dice a capón y sin nada de acierto muchas secuencias y tramas (pues uno se da bastante cuenta que todo está inconexo) y esto a los amantes de éste arte que es el cine, no les convencerá.
Nadie va a desmerecer la idea como concepto de crítica constructiva y destructiva a todos los niveles personales y sociales de la monarquía y la política que hay de fondo y como base en la película pero no capta del todo al espectador en el tono que quizás hubiera sido necesario, excesivamente grotesco y exagerado y con demasiados tintes escatológicos, prefería el tono sexual que desprendía Airbag al menos lo veía más natural.
Mucha sorna en todo el guión dibujando un país de pillos, de la España todavía como se solía decir profunda, recalcando ideales, muchos de ellos contrapuestos en distintos personajes y sacando a flote los extremos de la vida y las visiones personales de cada uno.
Lo mejor de la película sin duda es la banda sonora, pero que se queda sin cobertura ni ayuda al no verse envuelta por una trama que enganche ni encandile al espectador más de dos minutos seguidos, por no conectar ritmo y guión al unísono.
Visto lo visto me quedo con la faceta del director Juanma Bajo Ulloa más intimista que desprendió en Alas de mariposa y La madre muerta, aunque reconozco que me encantó y me divertí mucho con Airbag, y por ello iba con muchas expectativas ante Rey Gitano, que se quedaron en nada.
Crítica de Rey Gitano.
