Puntuación:
Pasable mezcla de intriga y película de maldiciones que sacrifica algunos elementos interesantes de su trama en favor de una sucesión de giros sorpresa.
El terror sobrenatural japonés conoció una inusitada fama entorno al segundo milenio. Cintas como The Ring, Dark Water, La maldición o Llamada perdida fueron éxitos fuera de su país de producción gracias a la mezcla de elementos de thriller, entes de todo tipo e historias relacionadas con terribles muertes. Cineastas nipones como Hideo Nakata, Takashi Shimizu o Takashi Miike tuvieron su particular momento de gloria e incluso se realizaron remakes estadounidenses de algunas de esas películas. Sin embargo, la repetición de los mismos elementos provocó que gran parte del público se cansara pronto de la fórmula.
El realizador Kim Soo-jin debuta en el largometraje con Noise (Ruidos), un filme que pretende resucitar algunos de los elementos que caracterizaron el denominado j-horror. Así nos encontramos con una joven que investigará la extraña desaparición de su hermana pequeña en un edificio en ruinas. Pronto descubrirá que su familiar estaba atormentada por unos extraños sonidos que provenían del techo.
Soo-jin, que participa también en la escritura de guion, nos muestra la particular relación entre las dos protagonistas, el extraño comportamiento de alguno de los vecinos del bloque de pisos y parece indagar en el complejo de culpa de algunos de ellos. Sin embargo, muchas de esas tramas están apenas apuntadas y se sacrifican en honor de una suerte de whodunit sobrenatural. De esta manera, el desenlace se convierte en una sucesión de giros que pretenden sorprender al espectador menos habituado a este tipo de productos, pero a costa cierta confusión y de dejar demasiados cabos sueltos.
A todo ello hay que añadir una fotografía demasiado oscura que, por momentos, no permite ver las acciones de los personajes en secuencias clave. En el apartado positivo destaca un estupendo uso del sonido con fines narrativos, aunque ello no baste para que Noise (Ruidos) sea un entretenimiento poco que memorable que, sin embargo, ha cosechado un inmenso éxito en Corea, su país de origen.