
Director: Rodrigo Sorogoyen.
Reparto:Javier Bardem, Raúl Arévalo, Marina Foïs, Melina Matthews, Malena Villa, Victoria Luengo.
El aclamado director de cine Esteban Martínez es una leyenda tanto por sus películas como por su pasado de violencia y excesos. Para su nuevo proyecto le ofrece un papel a su hija Emilia con el pretexto de ayudarla en su estancada carrera de actriz. La convivencia del rodaje dará lugar a una intimidad que no tenían desde hace años, pero también reavivará viejos dolores que nunca se curaron.
EL SER QUERIDO, es bastante desconcertante la verdad así de inicio.
La historia de la película contenida en la propia película (Valga la redundancia) ya es de por si muy, Bardem.
Pilar Bardem (Su madre) fue una inquebrantable activista y defensora del pueblo saharaui, considerada la «madre de la causa» en España. Causa que ha continuado firmemente Javier. Todos ellos están fuertemente vinculados al FiSahara (Festival Internacional de Cine del Sáhara).
Javier Bardem llevó el conflicto a las pantallas globales al producir y protagonizar el aclamado documental Hijos de las nubes, la última colonia (2012)
Y de esto precisamente versa la película, padres e hijos y lo que se deja en ellos.
Una relación tensa y prácticamente inexistente entre padre e hija, no parece mucho para enganchar y convencer pero desde luego que lo es. ¡Wow! esa discusión como comienzo con gestos en primer plano que deja sentir la tirantez, la hostilidad, es una carta de presentación bestial de lo que está por llegar.
Me han fascinado lo cambios, esos planos a blanco y negro, las pausas de cámara, los silencios y la importancia que se le da a la profundidad de las miradas, en alguna ocasión miradas que matan en otras son dolidas, arrepentidas, llenas de resentimiento y amor (Que bien lo hacen leche). Se notan y se sienten tanto como si fueran de verdad, una realidad que se puede tocar.
En ciertos momentos parece que solo existen los dos protagonistas en escena aunque estén rodeados de mucha gente en la secuencia es como que ellos, lo llenan todo.
Brillante Victoria Luengo y ante todo, un descomunal Javier Bardem como ese padre eternamente atormentado que en varias ocasiones resulta aterrador. Su expresión traspasa la pantalla y logra hacer sentir que el estomago se encoje de la angustia.
Esta forma de Rodrigo Sorogoyen de realizar un cine cuidado al detalle con esencia, con total elegancia, nos demuestra que con un argumento tan aparentemente sencillo se puede conseguir generar una tensión casi prácticamente insoportable que corta la respiración. Sin agresiones físicas, sin tiros, sin eso efectos a menudo tan innecesarios, sin sangre visual que enturbie. Lo obtiene con unos diálogos potentes y reales con (y mira que me repito) con esas miradas entre hija y padre que perdonan la vida, entre padre e hija que suplican clemencia y perdón.
Para los que disfrutamos y vivimos algún que otro rodaje, joope, las sensaciones que alcanza Sorogoyen con «EL SER QUERIDO» son, tan autenticas, tan de piel, que generan en uno la nostalgia, la magia que se siente, la necesidad que experimenta uno de ser y estar. Cuando el cine ya te ha contagiado la sangre y la vida, la necesidad de formar parte de este es para siempre.
Cuesta mucho no malograros la película contándoos aquí mil escenas memorables que tiene el filme.
Esta es y será sin lugar a dudas ,una de las mejores películas del año por su profundidad , una obra maestra de nuestro cine en forma de drama familiar. Cine del bueno. CINE DE VERDAD.
(Gracias a los cines Embajadores de Madrid por tan especial proyección)
Mila Marcos.