«Les darás un ideal por el que luchar. Tropezaran y caeran. Se uniran a tí bajo el sol, y les ayudarás a realizar grandes gestas». Estas son las palabras que Jor-El (Russell Crowe) dedica a su hijo y que resumen perfectamente lo que Christopher Nolan y Zack Snyder han intentado contarnos con esta nueva revisión de «El Hombre de Acero», más conocido por Superman.
Siguiendo la estela de «Batman Begins», en esta primera entrega vemos el nacimiento de un Héroe, que para los seres humanos es un Dios con aspecto de hombre, con las mismas preguntas de estos: ¿Quien soy? ¿De donde vengo? ¿Para qué estoy en este mundo? Para ello, el guionista David S Goyer junto con Nolan, se ha basado en el cómic de reciente lanzamiento «Tierra Uno» compuesto, al menos por el momento, de dos volúmenes, guionizados por uno de los maestros actuales de la novela gráfica, J.Michael Straczinsky.
En concreto han cogido la esencia del primer volumen, que transmite los orígenes de Kal-El, su vida con los Kent en Smallville y la llegada de un temible enemigo que le obliga a revelar su verdadera identidad. Hay quien ha apuntado que esta película se basa en el cómic All Star Superman, pero desde mi punto de vista no puede estar más equivocado.
Desde luego no logro entender por qué esta película está generando tanta reticencia. Puedo comprender hasta cierto punto la cantidad de «puristas» que hay exacerbados por ejemplo con la supuesta mala visión que se da en esta cinta del personaje de Lois Lane. Desde luego el que escribe no ha soportado a Lois Lane en ninguna de sus versiones anteriores, y ahora interpretada por Amy Adams creo que cobra vida de una manera importante.
Estos mismos puristas además reparten dosis de nostalgia rememorando al pánfilo de Christopher Reeve. Sí, efectivamente no me gustan nada las versiones antiguas de Superman, creo que son románticas en exceso, rozando el petardo insufrible e ignorando la parte realmente interesante que esta película desarrolla con maestría, y es la lucha psicológica del personaje, es decir, la pesada carga de las elecciones que debemos hacer los seres humanos.
En otro momento de la cinta, Jor-El dice: ¿Qué pasaría si un hombre quiere ser algo diferente a lo que la sociedad ha planeado para él? Creo que ahora mismo, nadie querrá salirse del guión establecido si es que no quiere morirse de hambre o ser tratado como un bicho raro. Pienso que esta es una pregunta de actualidad plena, ya que ahora mismo nuestra sociedad está igual de moribunda o casi que el planeta Krypton que nos han dibujado en la película, gobernado por políticos incapaces y que lo único que hacen es sentarse en sus poltronas contemplando la destrucción del mismo. Solo dos personajes pretenden salvar Krypton, pero uno de ellos se pervierte en ese intento, el General Zod (Michael Shannon), quien da un golpe de estado y cree que la solución es el genocidio y la supervivencia del más fuerte.
«Tienes que decidir qué tipo de hombre quieres ser, Clark. Y sea cual sea el hombre que decidas ser, cambiará el mundo». Esto le dice Johnathan Kent a su hijo adoptivo, reflejando así el gran dilema de los hombres, el tipo de persona que queremos ser para el resto de la sociedad.
Cuestión importante porque…¿El Mundo estaría preparado para una revelación semejante? La respuesta la dejo a elección del lector. Es una película sensacional, épica, grandiosa, emocionante, porque no solamente tiene acción y espectáculo a raudales sino un guión estupendo. Solo me queda desearos que la disfruteis.
Una Crítica de Cine de Ramiro González.