«Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso» es la adaptación de la famosa saga literaria escrita por Cassandra Clare, esta dirigida por Harald Zwart.
Hace más de mil años, el ángel Raziel mezcló su sangre con la de la especie humana, creando la raza de los benefactores cazadores de sombras, que conviven con nosotros y nos protegen de los demonios. Mientras permanecen invisibles para el ojo humano.
«Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso» comienza en el Pandemonium, la discoteca de moda de Nueva York, Clary Fray (Lily Collins) una joven y típica adolescente de la ciudad de Brooklyn, sigue a un atractivo y misterioso chico de pelo azul hasta que en el transcurso de la noche presencia su muerte a manos de tres jóvenes asesinos cubiertos de extraños tatuajes. Entonces conoce a Jace, el misterioso y atractivo chico de los tatuajes, que misteriosamente, resulta ser un ángel guerrero que emplea su tiempo en nuestro mundo como cazador de sombras.
Desde esa misma noche, el destino le une al de los cazadores de sombras, guerreros dedicados a liberar a la tierra de los temidos demonios y, sobre todo, al de Jace, un chico rubio con aspecto de ángel y cierta tendencia a actuar temerariamente.
Cuando los demonios raptan a la madre de Clary (Lena Headey), la joven espera que Jace la ayude a liberarla. Entonces descubrirá un portal dorado, dónde Clary se ve transportada a través del tiempo y del espacio, descubriendo que ella también tiene unos poderes muy especiales.
«Cazadores de sombras» es el título de esta Saga literaria juvenil que se inicia con Ciudad de hueso. Una fantasía urbana repleta de demonios, vampiros, hombres lobo, hadas, y hasta un ridículo romance.
Una aventura solo apta para seguidoras y fanáticas de la saga menores de 16 años, abstenganse el resto de seres del planeta tierra.
Si en su comienzo esta aventura promete y entretiene con una primera escena de acción frenética con perro mutante incluido (aunque sacado de la saga «Resident Evil»), pronto la incoherencia del guión y ciertas decisiones argumentales de verguenza ajena mandan al traste todas nuestras esperanzas en esta adaptación.
La película se convierte con el transcurrir de los minutos en una demostración de la incapacidad de su director por reconducir esta mezcla sobrenatural y falta de ingenio, mera imitadora de reconocidas sagas fantásticas juveniles.
Y como la estupidez del ser humano no tiene límites, la película desciende hacia un abismo cada vez más profundo en el que cualquier atisbo de genialidad queda eclipsado por un desfile de frases absurdas, situaciones ridículas y amores juveniles de serie de TV barata.
Los protagonistas tampoco hacen nada por evitarlo, o no pueden, Lily Collins (Pero esta chica cuando se depilará las cejas), Robert Sheehan, Jamie Campbell Bower, Lena Headey y Jonathan Rhys Meyers son simples testigos, cómplices en algunos casos, del sacrilegio al que nos somete esta pésima adaptación literaria.
Una película que se redime, y solo en parte, si el resultado es pretendido, si está dedicada en exclusiva a jovenes fans de la saga literaria que quizás encuentren sentido a su inconexa trama y sepan apreciar los avergonzantes diálogos de sus protagonistas.
Una Crítica de cine de Rafael Calderón Luna. Nota: 3.