El director de «Oblivion», Joseph Kosinsky, ya demostró con «Tron: Legacy» una curiosa habilidad que cada vez parece más extendida entre los directores de cine, y es la de tener una idea medianamente buena y no saber llevarla a cabo. Digo medianamente buena porque «Oblivion» es más que nada un conjunto de ideas procedentes de otros films; el director las mete en su chistera de prestidigitador, agita su varita y… ¡Tachán!… Sale algo llamado «Oblivion». ¿Cual es la reacción a este resultado? Pues desde mi punto de vista, una decepción. Aunque su resultado en la Taquilla española está siendo muy bueno.
De nuevo, nos encontramos ante un film que desde un punto de vista visual es una auténtica maravilla. Se nota que hay un presupuesto importante detrás del mismo. No puede ser menos ya que los productores son los mismos que llevaron a cabo «El Origen del Planeta de los Simios», una cinta en la que hicieron muy bien en invertir su dinero. Según mi opinión, con «Oblivion» se lo podrían haber ahorrado o haberlo invertido en mejorar la secuela de «El Origen…»
¿Cual es la historia de Oblivion? Pues el prota es Jack Harper (interpretado por Tom Cruise), un hombre que se pasea por un planeta tierra destruído, vigilando la actividad de unos monstruos llamados Scavengers (Carroñeros) que llegaron a nuestro planeta 70 años atrás y lo arrasaron por completo.
Hasta aquí el argumento. Sinceramente, la idea es buena, pero creo que es un guión demasiado rebuscado y barroco. Transmite la sensación de que nadie de esta película, ni siquiera el que ha diseñado los decorados, sabe muy bien qué quieren contarnos. Por otra parte, al comienzo mencionaba la mezcla de otras historias. Pues tenemos sobretodo un claro guiño al «Planeta de los Simios», el clásico de Charlton Heston; por otro lado diría que algo de «Matrix» también hay, y por supuesto vemos cierto aire a Tron, especialmente en la banda sonora( excelente por cierto), que aunque no está hecha por Duf Punk, en la melodía se percibe un cierto parecido, así como en el tramo final del film.
En cuanto a las interpretaciones; Morgan Freeman sale unos diez minutos y como es un gran actor parece que aporta algo a la película; Njicolai Coster Waldau, el gran Jaime Lannister de «Juego de Tronos», tiene también una presencia muy limitada en la película haciendo de lugarteniente de Freeman, soltando quizás una o dos frases, y Olga Kurylenko sencillamente podría haberse ahorrado su aparición porque no aporta nada.
Desde luego que Tom Cruise es un buen actor pero en esta ocasión ni siquiera él es capaz de salvar una película cuyo guión está absolutamente manido. En definitiva es un producto para el entretenimiento en casa. Como siempre digo, vosotros elegís.
Crítica de cine de Ramiro González.