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El Atlas de las nubes. Pretenciosa película mal ejecutada

Se estrena este viernes 22 en los cines españoles el último film de los hermanos Wachowski, directores de la saga ‘Matrix’ y de la espeluznante ‘Speed racer’ (2.008). Para su regreso, colaboran por primera vez con Tom Tykwer (‘El perfume: Historia de un asesino’, 2.006), encargado también de la dirección de esta ambiciosa cinta junto a ambos hermanos.

La película levantaba mucha expectación, no sólo por ver si el público y los estudios volvían a confiar en los Wachowski, habilidosos a la hora de reunir todo el crédito del mundo con la primera de ‘Matrix’, y despilfarrarlo con sus secuelas y la esperpéntica ‘Speed racer’. Está claro que los estudios no confían en ellos aún, puesto que la película la han financiado ellos mismos (100 millones de dólares de presupuesto), vendiéndole sólo a Warner el derecho de distribución.

El Atlas de la nubes

¿Ha merecido la pena gastarse ese dinero? La respuesta es no. Pero no porque la película sea nefasta, sino por la mala ejecución de una buena idea. Definitivamente la historia no funciona como largometraje, donde su excesiva duración de 3 horas no se justifica en su argumento. Hubiera sido más viable realizar una adaptación en forma de miniserie para TV, donde la duración nunca sería un óbice, sino un incentivo para desarrollar aún más unos personajes e historias poco profundizadas.

La película se centra en contarnos seis historias diferentes, todas conectadas por pequeños detalles, a lo largo de los siglos; describiendo las vidas de distintos personajes en el pasado, presente y futuro, y cómo sus actos afectan a los que les rodean y a las siguientes generaciones.

Los actores principales protagonizan en menor o mayor medida todas las historias, siendo en algunas la pieza principal en torno a la cual gira la historia, y en otras simples secundarios. Con el fin de que aparezcan todos en las seis historias, contemplamos estupefactos cómo se someten los actores a rocambolescas caracterizaciones, con unos maquillajes más cercanos a los vistos en ‘Muchachada Nui’ que a esperados para tan arduo fin. De esta forma, algunas de las caracterizaciones son tan ridículas que impiden que el espectador consiga introducirse por completo en la historia.

tom-hanks-halle-berry

Pero el nefasto maquillaje no tiene toda la culpa, puesto que la cinta adolece de otros fallos también muy evidentes. La película empieza fuerte, prometiendo un gran espectáculo y sentando las bases de las seis historias interconectadas. Pero según avanza el denso metraje, se acaba contemplando con desidia cómo dentro del artificio realizado para complementar tantas historias, ninguna consigue reunir la fuerza o interés necesario, produciendo que la cinta suspenda tanto por separado en cada una de sus historias como en su conjunto.

Ninguna de las historias por separado consigue mantener el interés, acercándose a argumentos de películas de sobremesa, o más bien inspirándose en películas de temática semejante. De esta forma, la historia ambientada en los años 70 y protagonizada por Halle Berry carece del más mínimo interés, narrando de forma insípida cómo una periodista intenta destapar un complot empresarial, siendo perseguida por un letal asesino (Hugo Weaving) contratado para no dejar cabos sueltos.

Si bien la historia más interesante es la que narra cómo en el Neo Seúl de 2144, una mujer diseñada artificialmente para servir, se rebela contra el sistema y lucha por su libertad; acaba siendo la que mejor arranca pero antes se desinfla, contemplando con horror el maquillaje sufrido por los actores para orientalizarlos, es decir, crearles rasgos orientales a cada cual más ridículo.

En resumen, nos encontramos ante una excelente propuesta mal ejecutada, un buen contenido en un pésimo continente; donde es tal el cúmulo de información recibida por las múltiples historias que no sólo sales saturado, sino que te queda la sensación de que no te han dicho nada interesante y relevante.

Lo mejor: Ver cómo consiguen sacar de sus roles habituales a actores como Tom Hanks o Hugh Grant.

Lo peor: El maquillaje esperpéntico que sufren los actores.

Nota: 4

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