miércoles , julio 18 2018
Home / Críticas de cine / Crítica de O Futebol

Crítica de O Futebol

Una película de una gran sencillez que rebosa humanidad en todo momento.

La mezcla de ficción y realidad es la conjunción perfecta para recrearnos en las vivencias pues por momentos la propia vida se nos puede escapar de las manos y pasar a ser una película o eso quisiéramos muchas veces.

O futebol de Sergio Oksman dio la apertura al V Festival Márgenes, estando fuera de competición y estrenando en nuestras carteleras de cine el viernes 11, de la mano de Márgenes distribución.

Aquí en O futebol diferenciar en qué momento estamos, en realidad o ficción, es difícil, imaginación al poder, hay que hacer un ejercicio de inmersión en la situación y dejarse llevar por la historia y por los sentimientos derramados por Sergio Oksman, que no son pocos.

Crítica de o Futebol

Sergio se reencuentra con su padre Simão, tras estar más de veinte años sin verse, y no encuentran mejor excusa que el Mundial de Fútbol de 2014 de su ciudad natal, São Paulo. Será todo un mes para estar juntos, para recordar la infancia y su pasado feliz. En el trascurso de los días mientras los partidos avanzan también la vida y los imprevistos que les rompen el emotivo reencuentro.

Además de ser una película de una gran sencillez rebosa humanidad en todo momento, donde los silencios se rellenan con el pensamiento libre del espectador que escribe el guion escondido de estos dos personajes, padre e hijo, tan distantes como cercanos en la pantalla.

Se demuestra una vez más que el tiempo y la distancia no es sinónimo de olvido, sino todo lo contrario que tiene el poder de volver a dar el matiz importante a cada cosa en el momento oportuno, siempre y cuando las personas implicadas sean receptivas a ello.

Ese recorrido diario del personaje de Simão en su rutina, ahora con su nueva ocupación, recuperar tiempo con su hijo reviviendo los años pasados en el presente con ese mundial, que tan originalmente están viviendo, pues la verdad que en cierta forma que sorprende como se plasma la vivencia del fútbol aquí, haciendo hincapié en ver que lo que es meramente importante es el tiempo que se convive en ese recinto, el coche, y sus miradas de complicidad.

Hay nostalgia, hay distancia, pero sobre todo hay mucho respeto y comprensión, algo necesario hoy en día donde la tolerancia es un valor perdido en nuestra sociedad. Los personajes no se invaden en sus vidas se limitan a compartir momentos que se puedan más allá de los recuerdos.

 

 

Acerca de Susana Peral

Mira esto

Crítica de No dormirás

Crítica de No dormirás. La falta de sueño produce monstruos

Los psiquiátricos y hospitales de todo tipo, especialmente si se encuentran abandonados, se han convertido …

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.