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Entrevista a Alfonso Domingo por La serpiente líquida

Uno de los documentales que ha propuesto Muces en esta su decimotercera edición ha sido La serpiente líquida de Alfonso Domingo. Un asiduo de la muestra que hace dos años presentó su anterior trabajo Melchor Rodríguez, el ángel rojo.  Ambas propuestos provienen de los respectivos libros en los que se encuentran basados los documentales.

La serpiente líquida de Alfonso Domingo es una película que va de menos a menos, de exponer una zona con gran enganche visual y de historia al espectador a retratarnos el proceso de cambio de la imagen, para bien o para mal, y además haciendo que la visualización de la mima sea original, creativa, informativa y educativa al mismo tiempo.

Muces no solo tuvo el placer de contar con la proyección de la cinta en sí, si no que el propio escritor y director estuvo en la muestra para la presentación de su libro, reeditado por Punto de Vista Editores, y que cuenta con un prólogo actualizado. Alfonso nos habló de las diferencias entre el libro y el documental, aunque son complementarios. El libro tiene una visión más amplia, mas panorámica, más de actualidad, más de reportera y el documental dice que está enfocado a un viaje que posee una parte interna, con chamanes y plantas y su evolución.

En la parte técnica, destacable visiblemente en el documental, se ve el arco temporal de más de 30 años, en la parte visual con las técnicas, el registro de la imagen y que se refleja en los personajes. Alfonso ha querido talonar con una corrección de color toda la cinta para dar una uniformidad. Utiliza la pantalla partida, algo que le gusta mucho, porque además opina que incluso da una visión mucho más amázonica, al estar viendo al mismo tiempo varias imágenes dispares, debido a los distintos coloridos de la zona y ambientes, y que le permite una visión múltiple.

En su doble función de escritor y documentalista a Alfonso Domingo siempre le gusta llevar una cámara en sus viajes, no es imprescindible para él, pero si una parte que le ayuda para retratar parte de lo que ve. Doce horas grababas que luego han necesitado varios meses para realizar la película, donde se incluyen selección, correcciones y montaje posterior. cuando nos dice las horas no nos parecen demasiadas, pero nos explica que ahí están las importantes, que efectivamente durante tantos años ha obtenido más material.

Las imágenes que nos regala en La serpiente líquida con respecto a la animación y los calidoscopios, según el director, son debidas a la temática en sí donde se retrata los chamanes, las plantas de poder, una realidad que es muy difícil capturar con la cámara, al ser procesos internos de cada persona, lo realizó con un animador que también tenía experiencia en viajes a Amazonas y ver de qué manera se podría ilustrar esa experiencia inefable para transmitir sensaciones parecidas, ya que esas sesiones con plantas vieron que tienen ese efecto calidoscópico o sicodélico. Además nos cuenta que en cada documental le gusta utilizar cosas nuevas y en este tipo de documental se prestaba trabajar con un animador, y es algo puntual subrayando determinados estados de conciencia o de trance y teniendo su sentido.  

Realizó bastantes viajes, pero para él hay tres viajes centrales, desde Tucalpa a Quito, de ahí a Manás y finalmente a Belen, sale en el libro pero no en el documental de ahí la razón que lo llamara Cuadernos amazónicos, porque hay muchas cosas que encajan, el mismo medio, el mismo ambiente geográfico, diferentes personas y pueblos pero teniendo un nexo común por el rio. Cree que se ha logrado una uniformidad dentro de la diversidad que es el Amazona, y así es.

En el documental uno ve la evolución y supuestamente el desarrollo, pero Alfonso reconoce, y nada contento, que ha cambiado y que lamentablemente para peor, teniendo en cuenta que puede ser un elemento subjetivo. Él ha visto que en muchos sitios que era selva pura, con difíciles accesos, ahora con la presión del turismo, madereras o extractores de oro, la naturaleza se va perdiendo. Es algo que comprobó incluso de un año a otro, lo corroboró en unos capítulos que grabó con Chico Mendes, sobre la deforestación de la selva, la fiebre del oro rojo, ‘ahí hubo un momento de agresión muy duro a la selva, pero se paró en Acre, pero en resto de la Amazonía, sobre todo la brasileña ha ido a peor’. Nos sigue contando que en la parte peruana hay sitios que han conservado y bastante parecidas a sus primeros viajes. Pero sobre todo los extractores y el turismo han hecho que cambien, aunque preserva por la parte económica, al asfaltar, llegar a más sitio, pero hace que cambie, en un toma y daca. De hecho la parte de la tecnología también lo ha notado, parte de telefonía, la forma de viajar, antenas parabólicas…

La serpiente líquida posee otra forma evolutiva y  es ver como los chamanes van cambiado y Alfonso así nos lo reafirma, pero opina que también ha tenido la suerte de conocer muchos chamanes que no conocían el mundo occidental o muy pocas nociones al respecto, pero ahora los que están ahora son los hijos y tienen una visión mucho más moderna, teniendo sus peligros, porque antes había un uso reglamentado y ahora hay un uso y un abuso, se ha popularizado teniendo sus pros y sus contras, ya que al utilizar la ayahuasca muchos, siendo un viaje y un proceso que no es una panacea, y puede tener peligro, acrecienta conciencia y es una herramienta muy poderosa de autoanálisis pero no te soluciona la vida, porque no hay soluciones mágicas, pero puede ayudar, afirma Alfonso.

Continúa contando que un mal uso de esta sustancia que va buscando la espiritualidad, ahora mismo es un riesgo evidente. Por ejemplo en algunas zonas de Perú ha surgido el turismo mágico, que busca este tipo de cosas, y hay chamanes con pocos escrúpulos, como en tantos otros sectores, por lo que se ha producido un incremento exponencial desde el 86 donde ir a ver a un chamán es toda una aventura, pasando varios días por la selva, subirte a una canoa o montañas y ahora que están en ciudades intermedias, que tienen sus centros, cobrando una cantidad de dinero por una sesión, y hay abuso, hay que decirlo claramente.

Alfonso Domingo nos cuenta que en muchas zonas las plantas ya no se encuentran tan fácilmente, y su precio ha subido y es debido a la cantidad de demanda que hay por parte de los de fuera.

En el documental queda patente que en la actualidad se hereda en cierta forma de padres a hijos el título de chamán, cuando al principio de la historia que se nos narra se reflejaban las escuelas que existían, por lo que la pureza en cierta forma se va perdiendo y como dice Alfonso: esto es la oferta y la demanda, y al final el chamán no es un hombre de poder, es un hombre de como cualquiera de nosotros y si se les ofrece más dinero, lo van a hacer y la descendencia mucho más y entrar dentro del mundo materialista, pero sin olvidar que hay gente que se lo toma como un oficio y que lo trabaja muy bien.

Alfonso domingo expresa con sinceridad que por medio de estos viajes uno se puede enriquecer enfrentándose a la persona, a sus miedos y a sus limitaciones, es una manera de encarar de ver la naturaleza virgen y la relación de la persona con ella, pero al mismo tiempo puede haber una cierta incomodidad, ya que no se encuentran en un hotel de cinco estrellas, y los momentos de belleza de intensa se enfrentan a los de dureza y se probó así mismo, y eso ya es algo positivo para él, siendo un reto, pero enriquecedor también al conocer a mucha gente.

Aunque aquí estemos tratando un libro y documental en concreto y que está basado en la realidad Alfonso Domingo también tiene libros totalmente de ficción. De sus trabajos varios ya los ha llevado a la gran pantalla, según él la realidad y la ficción son sus dos patas, hay una parte de ficción que entronca bastante con la realidad, pasado y la historia pero unida a la ficción, y que se siente muy a gusto con ella y espera cada vez sentirme más.

Aunque en el metraje el director está muy presente en voz, sobre todo lo hace con un prólogo y un epílogo bastante marcado, y se agradece que en la parte central sean las imágenes y los personajes los que sean protagonistas, de hecho él quiere que la imagen hable por sí misma en sus trabajos, por ello se decantó por esa estructura. La narración la hace en primera persona porque quiere dar su visión y remarcar ciertos puntos de sus viajes y que de esta forma que la gente se pudiera identificar y tomar información al respecto.

La serpiente líquida termina con la frase: DICEN QUE VIAJAR ES UNO DE LOS PLACERES MAS TRISTES y el director añade: SIN DUDA POR LAS DESPEDIDAS. Son los últimos minutos y relato del metraje, me llamó la atención y Alfonso nos confirma que es así para él, porque constantemente se está despidiendo de gente, de momentos buenos, de recuerdos. El viajero busca sensaciones nuevas, paisajes nuevos, gente nueva, pero se encariña de ello pero tiene que volver, queda el recuerdo y la experiencia pero queda la despedida. Pero tiene el aspecto positivo para él de haber asistido a otras realidades ha encontrado gente de otras cultura que enriquece.

Una película llena de información, de nombres de ciudades y de plantas que corresponden a cada zona, y que efectivamente se complementa con el libro, donde el escritor nos confirma que hay un apartado específico para relatar los nombres, y que creo que es necesario para comprender y analizar parte de ese guion que es evolutivo en fondo y forma.

Desde Cineralia agradecemos a Alfonso Domingo el tiempo que nos dedicó para conversar al respecto de sus trabajos, en este caso de La serpiente líquida.

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