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Memorias de un zombie adolescente. Todo un clásico pasado al género zombie

Siempre nos quejamos de la falta de imaginación de los guionistas y directores, pero y si decimos que aunque los zombies están de moda y los clásicos también, mezclar ambos cosas es original pero arriesgado, ¿qué os sugiere? ¿Una buena propuesta o algo más? Llevar toda una adaptación moderna de un Romeo y Julieta a terrenos no mortales y post apocalípticos es todo un reto y que francamente no defrauda del todo.

“Memorias de un zombie adolescente” es la adaptación de la novela “Warm Bodies” de Isaac Marion y que ha sido llevada a la gran pantalla por Jonathan Levine tanto en la parte de dirección como en el guión.

Estados Unidos queda devastada por el apocalipsis y los zombis viven en la parte que está detrás del muro que los humanos han levantado para vivir apartados de ellos. R (Nicholas Hoult) es un zombi que vive casi en una absoluta soledad con pocos amigos y que deambula con sus problemas existenciales, viviendo en el aeropuerto que está destruido totalmente. Los zombis se alimentan de los humanos, pero todo cambiará para R cuando un día después de haber buscado su comida perdona la vida a una joven, pero no a su novio, cuyos recuerdos le invadirán y harán que su corazón vuelta a sentir casi como un mortal.

Imagen de "Memorias de un zombie adolescente".

Aunque “Memorias de un zombie adolescente” no es redonda del todo si que es verdad que cumple con su total cometido: entretener y sacar el género de contexto pasarlo a un mundo más terrenal y sentimental con toques de humor, con sus puntitos sarcásticos, para que alguno que otro se de algún pequeño susto en la butaca; todo muy bien adornado y ambientado con el maquillaje y recreación post apocalíptica tema de moda y recurrente en muchas cintas estrenadas , parece que tenemos ganas de que llegue ese momento y ver como es, si es tal y como lo pintan en el cine.

En “Memorias de un zombie adolescente” tenemos a tres tipos de personajes en su desarrollo, unos los humanos puros y duros, otros esos zombis que deambulan sobreviviendo de los anteriores y nutriéndose de ellos incluso de sus cerebros y luego están los huesudos, que son los que ya han perdido hasta el alma y no tienen conciencia atacando a cualquiera. Ninguna de las tres especies serían capaces de vivir entre ellos, pero todo cambia cuando llega el amor, y una relación que se cree imposible entre un zombi y una humana, comenzando a sentir el algo por aquella joven a la que perdona la vida.

Como no ver y diferencias en el guión la jerarquía de poder que se muestra y que no es otra que la diferencias de clases, de los que tienen o creen tener el poder y la superioridad como raza humana y piensan tener la potestad de poder arrasar con lo que quieran, sin pararse a pensar de donde viene el problema. Clara imagen de las diferencia es ese muro que levantan para crear dos mundos totalmente diferenciados y distintos, el bueno y el malo y cuidado con quien quiera sobrepasarlo.

Los puntos de humor los tiene pero de este que algunos llamaríamos negro y no que no todo el mundo lo pilla, con bastante ironía el personaje principal R, busca encontrar la positividad de su vida y alma deambulando con elucubraciones y en diálogos con fondo aunque parezca una película totalmente hecha para “teennegers”.

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La parte más divertida transcurre con las secuencias impregnadas por la música y que nos trasporta a otro género totalmente distinto y que saca a los personajes de contexto y los mete en un mundo propio y suyo. Para mí la mejor es la secuencia donde aparece de fondo la banda sonora de Pretty Woman, es muy divertida. La música es un punto clave para enganchar al espectador y que conecte con los personajes y se identifique con ellos.
En definitiva “Memorias de un zombie adolescente” es todo un tributo a lo clásico, a las historias y sobre todo a las canciones, y con una crítica objetiva y de soslayo al poder, pero siempre con un humor. El problema son los parones que tiene y que cada vez que el espectador está metido dentro de una trama o en algo interesante se le saca para volver a un guión lineal y que no acaba de cuajar.

Cineralia ha tenido dos oportunidades de ver esta cinta la primera de ella por parte de la distribuidora Entertainment One Films y la segunda por la invitación que los amigos de Sensacine han hecho a la web, a sus colaboradores y a parte de sus seguidores.

Una crítica de cine de Susana Peral.

Acerca de Susana Peral

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