miércoles , septiembre 19 2018
Home / Críticas de cine / Crítica de La buena mentira. Gran cine de lo social

Crítica de La buena mentira. Gran cine de lo social

Dejó ya bastante claro el director canadiense Philippe Falardeau con su anterior película, El profesor Lazhar que le gusta profundizar y mucho en el cine de lo social.

En La buena mentira el director mira de frente a la inmigración y ver como es todo lo que le envuelve, ahora eso sí en esa ocasión hay un cambio, ya que es la primera película que rueda en Estados Unidos.

Tras la guerra civil sudanesa se crea un centro de refugiados, muchos de ellos tendrán la suerte de ser realojados en otros países y esa es la suerte que correrán Mamere y sus hermanos, a ellos fuera de su país se les llaman “Los niños perdidos del Sudán”. Cuando llegan a Estados Unidos son recibidos por Carrie, su trabajadora social, quien tendrá que buscarles un trabajo en este su nuevo país, para que se integren. A partir de entonces las peripecias que correrán para hacerse con una nueva cultura, les dará alegrías y tristezas.

buena-mentira

Philippe Falardeau, con su relato en La buena mentira deja de manifiesto una denuncia social, pone en bandeja un hecho real del que poco se habla, y que no quiere dejar pasar de largo.

Aunque por momentos la cinta roce la comedia, su tono es denso y profundo, siempre sin llegar al melodrama, pero sí es verdad que te mantiene en tensión por la profundidad de la historia, y sobre todo por su narración que te atrapa desde el primer momento, y vuelvo a decir lo mismo, (lo dije hace unos días con otra película), la necesidad de verla en versión original pues si no perderá intensidad emocional, algo que contiene y mucha.

Hay fragmentos de La buena mentira, que parece que esté haciendo una reflexión con el título no por la moraleja que se cuenta de fondo, si no como crítica constructiva y a la vez destructiva hacia los países desarrollados, que tanto dicen hacer y que luego no lo hacen por países subdesarrollados, o al menos no de la forma que se nos vende.

Un guión que esconde mucha verdad y comparativa de personas de diversas nacionalidades, donde se nos muestra como los sentimientos y las pérdidas son iguales al lado del charco que vivas. Los personajes de Mamere y Carrie, contrapuntos total culturalmente hablando, tienen un gran nexo de unión y que se ve reflejado en su afinidad, las perdidas y la culpabilidad, pues lo que está muy bien desarrollado en el film es como la pena de Mamere y todo el lastre que lleva en su vida, hace ver a Carrie lo que está haciendo con la suya. Es como si se viesen reflejado en un espejo el uno al otro, aunque de primeras los separaran continentes.

El toque de comedia viene impuesto, por esas anécdotas de los protagonistas cuando llegan a un país desconocido y con un avance tecnológico grande, que hará en cierta forma desdramatizar un poco el contexto general. Eso sí, en cierta forma, esto rompe un poco el ritmo de la cinta y es la única pega que le pueda poner que a veces pierde intensidad, pero enseguida lo recupera y además en aumento.

Por lo tanto, Philippe Falardeau con su gran sutileza de director comprometido con la sociedad, ha logrado con La buena mentira, meternos en un debate moral, sobre la generosidad del ser humano, la bondad, la verdad y la mentira, y como no ante todo una denuncia ante los clasismos sociales de la sociedad desarrollada, todo desde una perspectiva muy humana.

Acerca de Susana Peral

Mira esto

Crítica de Blackwood

Crítica de Blackwood. ¡Chas! y aparezco a tu lado

Los internados y escuelas de señoritas se han convertido en un escenario recurrente del cine …

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.