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Crítica de Proyect Almanac

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Una película para entretener que no pretende convertirse en un referente, sino divertir y, de paso, hacer caja.

En Proyect Almanac un conjunto de chicos encuentran unos planos para construirla algo con lo que muchos sueñan, su propia máquina del tiempo. Tras crearla, empiezan a viajar en acompañados por dos chicas: una, la hermana del protagonista que tiene una cámara en todo momento con ella; la segunda que los acompaña en su viaje es el amor platónico del jefe de los cerebritos.

El mayor problemas que surge al ver Proyect Almanac es que partimos de la premisa de que acompañamos a un grupo de genios. Con esto aceptamos que si escriben tres fórmulas y dices alfa más beta y tres leyes de la física, pues es porque son muy listos y dicen cosas que no sabemos ni nos importan mientras funcionen. Lo normal es entonces comprender que sus decisiones deben ser algo más inteligentes y es que es cuestión del saber y no de la madurez el conocer el efecto mariposa. Hoy en día casi cualquier persona con una cultura fílmica básica debería conocerla, pero ellos no, y se van a lo loco al pasado.

Como suele ocurrir en las cintas de viajes en el tiempo, algo sucede mal y hay que volver mil y una veces hasta solucionarlo. Hasta que esto sucede, a los jóvenes les da tiempo a viajar al pasado tantas veces como para convertirse en lo que quisiesen, pero, como son adolescentes, él tan solo quiere un beso de ella. Actuará entonces de una manera “reprochable” y claro; todo se tuerce. Al recapacitar es curioso que, como conjunto, hagan muchos viajes y no pase nada malo, pero hace él solo uno, y lo único que falta es que Hitler vuelva a la vida y descubra que en realidad es su padre.

Proyect Almanac tiene un ritmo frenético. Al principio no pasa nada reseñable, pero aún así es muy ágil. Después, se encuentra en un mismo punto uno de sus mayores aciertos y dificultades. Hasta que las cosas se tuercen pasa más de la mitad de la cinta. Sin lugar a dudas está enfocada a un público joven que resuma sus ambiciones a corto plazo en: pasta, barcos y… quien sepa el final de la frase y le guste, seguramente también lo hará la película. No tienen mayor intención más allá de hacer dinero fácil, divertirse, plantar cara a sus abusones y poco más.

La película se mueve muy ágil y no es hasta que termina esta fase tan complaciente, que comienzan los problemas. Cuando termina el buen rollo, el protagonista empieza a hacer mil sumas hasta determinar a qué momento volver. Desde entonces no hay un segundo para respirar más que al final, justo antes de la muy anticipada gran última revelación.

La cámara en mano cansa, y es más bien la molestia de llevarla. En muchas ocasiones se la pasan como diciendo: me he cansado, ahora carga tú con ella. En otras cintas modernas como Chronicle se hace uso de ella para darle cierta profundidad y mostrar a los personajes en su interior. En Proyect Almanac es algo casi aleatorio, como si alguien lo hubiese propuesto y sin motivo alguno todos lo hubiesen aceptado. Lo limitado de esta dirección puede llegar a ser el mayor de los problemas cuando sientes que la cámara tan solo se puede desplazar hasta donde una persona lo haría.

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La película tiene sin lugar a dudas muchos problemas, la mayor parte de ellos por su escaso interés por ir más allá. Aún así funciona bien por la química entre los personajes y sus pretensiones algo básicas. Se trata de una cinta que busca vivir el momento y mostrar una imagen alegre y muy dinámica, algo que consigue. Entretiene y divierte, y mucho, aunque sin lugar a dudas podría haber ido más allá, pero su público se habría reducido, y mucho. Las consecuencias de los viajes en el tiempo se limitan para que se comprendan sin pensar en ellas siquiera. No es hasta que se acerca el final que empiezan a abusar de los viajes.

Al ver la palabra “almanac” en el título, uno se puede acordar de Regreso al Futuro. Si alguien lo hace, es mejor que se olvide, ya que casi parece ser más una simple coincidencia o un pequeño homenaje del guionista que no pasa de ahí.

En la película no hay precisamente muchos significados ocultos ni complicaciones. Proyect Almanac está bien masticada y se presenta como un producto bastante fácil de ver y disfrutar, pero sin mayores pretensiones.

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