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Crítica de Los Odiosos Ocho

Su cine se disfruta, pero ya no resulta fresco ni original, aunque hay que reconocer que los textos son contundentes.

Parece que Tarantino es de esos directores que siempre levanta grandes expectativas ante el estreno de sus películas. Espera unos años entre trabajo y trabajo, y siempre es bien recibido por el público. Y además hoy hemos conocido la noticia que Los odiosos ocho, está nominada a los Oscar en las categorías de Mejor Actriz de Reparto (Jennifer Jason Leigh), Mejor Banda Sonora Original (Ennio Morricone) y Mejor Fotografía.

Crítica de Los Odiosos Ocho

Tras la Guerra de Secesión los cazarrecompensas están con mucho trabajo, pues lo forajidos abundan y la justicia quiere marcar su ley. John Ruth ha detenido a la fugitiva fugitiva Daisy Domergue y la lleva en una diligencia a Red Rock para entregarla y recoger allí su dinero, En el camino se encontrarán con el mayor Marquis Warren un cazarrecompensas de menos reputación con menos escrúpulos que lleva otros fugitivos de menor calibre y a y Chris Mannix quien dice ser el sheriff del pueblo al que se dirigen. Debido a una ventisca de nieve se tienen que refugiar en la Mercería de Minnie, allí se encontrarán con unos desconocidos, hasta llegar entre todos hasta el total de ocho, y tendrán que pasar allí la noche, y puede que todo no sea lo que parezca.

La grandilocuencia a veces no nos deja ver el fondo o no tan fondo, depende del espectador, que hay en la trastienda del engranaje de toda la retórica verbal que Tarantino desprende en ese largometraje, y nunca mejor dicho largo y extenso en minutos, algo que se está haciendo marca de la casa del director, y eso que a nuestras carteleras de cine Los Odiosos Ocho viene con veinte minutos menos que en la versión original rodada por Tarantino.

Si hay algo a destacar en su cine, en sus guiones y en su enfoque es recalcar los bajos fondos del ser humano, la corrupción no solo económica si no tan bien emocional, mostrando las debilidades y flaquezas de las épocas que enfoca y que encara con una calidez a la par que dureza extrema, pero al mismo tiempo tiene ese tiento de intentar dramatizar y todo lo contrario al mismo tiempo, caracterizando a los personajes con la sorna correspondiente y la pizca de ironía que emana de sus conversaciones, hirientes por momentos pero con la inteligencia que le caracteriza. Eso sí, que nadie dude que el director no se olvidó de poner sangre en escena, lo hace y se despacha bien con ello.

No por todo ello vamos a decir que ésta, su octava película, sea la mejor, ni mucho menos, tiene mucho de su cine anterior, de todos los personajes anteriormente dibujados ya por el mismo, y por ello por momentos hay cosas que ya nos parece vivido, pero al mismo tiempo enmarcada en otra época, situación y así su cine se disfruta, pero ya no resulta fresco ni original, aunque hay que reconocer que los textos de Los Odiosos Ocho son contundentes.

El ritmo es delicado y sin ser precipitado, marca las pautas de la historia con buen tino y sabe llevarnos por esos derroteros de la crítica social de la época, incidiendo en muchos momentos en toques políticos y sociales, en los temas raciales de los años en lo que sitúa trama, que se podrían extrapolar a la actual seguramente en muchos lugares, y dando un varapalo muy importante a la justicia en particular, y al ser humano por su egoísmo intrínseco por naturaleza, al mismo tiempo dejando ver que el ego es un arma de doble filo que se desliza con las palabras cuál naturaleza vital como bala que sale de un rifle.

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El desarrollo de Los Odiosos Ocho es un tanto distinto a sus anteriores películas aunque hay flashback no tanto como en otras, puede que el western no le inspire tanto para ello, pero si lo utiliza en el momento oportuno para poner a cada jugador en cada sitio como pieza de un ajedrez que está jugando una partida y juegan a ganar.

Si tuviéramos que destacar en Los Odiosos Ocho una actuación, sería la de Samuel L. Jackson primero de todo, por su gran interpretación y sobre todo porque lleva la mayor parte de la carga narrativa y también en pantalla, pues es el personaje de enlace entre el resto, y sabe combinar en su semblante la ironía y el drama con gran maestría.

No me puedo olvidar de mencionar, aunque ya está hecho con la nominación que ha obtenido al Oscar por parte de Ennio Morricone por la Banda sonora original que empaca en todo momento con la imagen dando los acordes necesarios a las secuencias y remarcando más la intensidad de las mismas.

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